¿Y donde está el cambio?

Declaro de inicio que no existe en mi fijación alguna hacía la desfigurada figura presidencial, de hecho me duele.
Tambien cabe agregar que la Sra. Martha de no parecerme tan falsa, tan poquita ella (en todo menos en su hablar y su hacer, no por el contenido si no por todo lo que dice y hace con su vitalidad Energizer) hasta me caería bien, sus ojitos de Bambi, su melosa voz de seguridad cornejiana (por sus múltiples libros y cursos de su admirado Miguel A. Cornejo).

Por tanto, no es que crea que no existen otros temas ni personajes en este país y en el mundo sobre los cuales escribir, simplemente ellos nos dan tema día a día, y me impiden concentrarme en otros personajes y sus aportaciones a la patria; el presidente y su esposa (suya, solo suya) están incontenibles, viendo como día a día caen las hojas del calendario que los aleja de Los Pinos y los acerca al rancho San Cristóbal y a la querida Doña Mercedes.

Harto, cansado, pero aún con ilusiones, se desespera al notar que no veamos lo que él ve, que no palpamos los logros, los avances inconmensurables de su gestión, don Vicente alias El presidente Desobligado (por aquello de la canción) se va con todo ante un grupo de agroproductores reunidos para entregar la Medalla al Mérito Ganadero, él héroe desobligado se cuestiono a si mismo "¿que donde está el cambio?", y pasó a responderse y responderle a toda una nación representada ahí por ese grupo de hombres emprendedores y obligados, ellos si, a dar resultados día con día.

En desaforada declaración, el mandatario artillero proporciona como primera respuesta sobre el cambio obtenido en su gestión lo que a continuación transcribo de manera textual de la nota publicada en el periódico Reforma de la ciudad de Mexico:

"Es un cambio, que la Primera Dama, la señora Marta, haya tenido las faldas, las faldas suficientes para demandar, demandar a una revista muy conocida de ustedes por difamación, por calumnia, por meterse en su vida privada", señaló.

"Que haya tenido las faldas para demandar a esta pseudo periodista que sólo se ha dedicado a promover el engaño y la mentira", dijo Fox al señalar que la Primera Dama actúo por considerar que se entrometieron en su vida privada".

Vayámonos por partes y marquemos las distancias, ha quedado claro que la posición o status de primera dama de éste país no existe en ley ni protocolo alguno, como tampoco existe el de la primera dama del estado, ni mucho menos el de la primera dama del municipio.
Por tanto, ya que les gustan las cosas claritas o de lo contrario a demandarles, pongámonos los nombres, y que diga mi esposa Martha Sahagun.

En segundo lugar, no se puede culpar a nadie de hacer su trabajo basándose en lo que se le brindó para hacerlo, recordemos que antes hubo un primer libro de la periodista argentina Olga Wornat acerca de la esposa de Vicente Fox, libro denominado La Jefa, y que reúne material autorizado y proporcionado por la misma Sra. Fox a la periodista dentro del contexto de las entrevistas que sostuvieron con el fin de crear dicho texto.
Que la periodista por otro lado haya investigado y añadido al libro declaraciones del ex marido incomodo de la esposa del presidente, que haya hablado con ex compañeras de estudio y demás, eso es parte del trabajo de un periodista, más esto no fué contemplado en su momento por la dueña de la biografía, al definir los términos del trabajo conjunto.
Es claro, Martha Sahagun esperaba un libro de alabanzas junto con frases de Santa Teresa, algo similar al escrito por Sari Bermúdez, mujer cuyo único mérito para estar en el puesto que detenta es la cercanía con la mujer de la comunicación presidencial, actual esposa del presidente confuso.
La señora Martha, sabía o debería de saber sobre la fama que precedía a la periodista Wornat, debido al escándalo de una biografía primero prohijada y después descalificada por el presidente Carlos Menen.
Por tanto, cuando la periodista fué aceptada en la intimidad de los aposentos del jefe del ejecutivo y de los recuerdos de su esposa, nadie fue engañado, probablemente hubo inocencia, o más bien soberbia, más no engaño sobre con quien estaba relacionándose.

Del primer libro se pensó que con ignorar su existencia, nadie lo leería ni se sabrían tantas cosas de Cotija, y no precisamente del queso.

Pero, nunca imaginaron que esto fuera casi una entrega en fascículos, en donde el ex esposo incomodo, los hijos y demás parientes fueran expuestos en su realidad financiera y laboral ante la opinión publica, mediante una entrega parcial a la revista Proceso, revista la cual ha sido un icono por décadas en la política de este país, y el consiguiente libro completito con pelos, señales y pletoritas declaraciones del hombre que ya quedo atrás, el incómodo ex.

¿Qué espera una persona que después de 3 meses de su matrimonio civil con Vicente Fox, inicia una campaña de lagrimeo y voz trémula hablando de los derechos de la mujer y de la infamia del mal trato al que estan expuestas las mujeres mexicanas?....con la lagrima en la orilla del lagrimal dijo, yo sé bien que es eso......y con eso nos la dejo ir.

Obvio que ya entre bambalinas el Cardenal Norberto, estaba haciendo cabildeo vaticano para la anulación matrimonial por la iglesia, esa fortaleza que le permite a ella, la mujer tras el hombre, la mujer de la entrega sin límite, la paciencia sin limite, a la que nada la asusta, ni nada la turba.
Esa mujer que sin pudor permitió que se corrieran los motivos expuestos por ella ante la iglesia para lograr la nulidad.
Entonces, ¿de que privacidad hablamos?

Alguien que se monta en un caballo con su marido, en una actividad de gobernadores, mujer que representa a Mexico como país en la toma de posesión de presidentes, cuando por ley y protocolo existen encargados de esos menesteres, mujer que crea una organización que se encuentra más allá de la supervisión y el control de absolutamente nadie.
No puede denunciar violación a la privacidad de alguien que no desea ser privada.

No puede ni es permisible que el presidente de nuestro país utilice una actividad de ciudadanos para utilizarla como plataforma y hablar de las faldas de su esposa (sospecho que el se viste de escocés en casa).

Mucho menos es aceptable, incluso en lo personal me resulta condenable, que inicie utilizando las acciones de su esposa como modelo del cambio que ofreció en su campaña mercadotecnica a esta nación, nación de ciudadanos que creímos más en el cambio, que en quien se proponía como estandarte del mismo.

No hemos sabido últimamente lo que reportan las encuestas que la presidencia de la republica lleva pagando casi por 5 años a sendas agencias dedicadas a dichos menesteres, acerca de la personalidad y actuación del jefe del ejecutivo, más da igual, éstas deben de decir que todo está perfecto, que los niños tarahumaras estan emocionados por lo que el cambio les ha traído a su vida y, sobre todo, a su perspectiva de desarrollo humano.

No existe castigo legal para la flojera mental y la mitomanía, pues ningún miembro de la clase política de este país se haría el harakiri decretando y aprobando medidas relacionadas, son aprovechados pero no tarados hasta ese límite.

Señor Fox, ya no sé quede mudo, simplemente ya no se quede, inicie los preparativos de su partida y de la de los suyos, de los de ella y de los que tengan en conjunto.

No hay comentarios.: