sábado, septiembre 24, 2005

Cada quien sentado en su banquito

De alguna manera he percibido por años que entre los mexicanos existe un inconciente colectivo que nos permite confiar en que por mal que lo hagamos y por derrochadores de bienes y servicios que seamos, nunca nos pasará nada tan grave que pueda romper la inercia de vida que el mexicano tiene.

Y hoy por hoy me pregunto, ¿en que hecho estriba esa confianza?, porque si bien somos un país que ha logrado posicionar a un gobierno diferente despues de setenta años de una poderosa y controlada existencia priista, la mayoría creyó que con salir a votar un día y lograr enviar un mensaje a los priistas, con eso sería suficiente.

La verdad ha sido y es otra, ni éste país puede salir de donde esta en 6 años, aún teniendo el presidente que algunos creian que tendriamos y el gabinetazo que el creyó que había conformado, ni tampoco todo lo malo que existe ahora es como consecuencia de éste periodo presidencial.

Ahora nos enfrentamos a precampañas partidistas, con el fin de elegir candidatos que contenderan en unas elecciones que tendremos a corto plazo, y que se basaran en campañas muy costosas, pagadas por fondos publicos provenientes de la base que pagamos impuestos en este país, todo con el fin de que se lleven a cabo las elecciones presidenciales, dentro de un contexto de proposicion y discurso politico que desde mi perspectiva tiene un formato y panorama patetico.

Por un lado los partidos politicos siguen en su lucha por resquicios de poder y frenan toda reforma posible que nos saque de la inmovolidad macroecnómica, y por el otro estan en espera de los fondos millonarios, insisto, provenientes de nuestros impuestos, para salir a decirse majaderias y darse de golpecitos, en lugar de decirnos lo que proponen y lo mas importante aún, como han definido que se debe de hacer para lograr lo que proponen.

Aparentemente por lo que los partidos ofrecen hasta ahora, tendremos una elección presidencial eligiendo al menos malo posible, y éste siendo elegido por una minoría poblacional, lo cual permite que caigamos en errores tan profundos como los del pasado, elegir al menos malo, es casi un panorama propio de una pesadilla.

Por otra parte la sociedad civil se encuentra en un estado de letargo-desilusión, diciendo sin parar: "voté por el cambio y nada". "participé...¿y?", concluyendo y definiendo su postura futura, "asi mejor, ni voy a votar, ¿para qué?.

Indiscutiblemente los pueblos tienen los gobiernos que se merecen, y más aún si, con casi un año de anticipación, ya existen ciudadanos que han decidido no participar, no ir a solicitar propuestas a los candidatos, no exigir aclaraciones sobre las mismas y no votar eludiendo el compromiso que se tiene como ciudadano.Esta actitud ciudadana es la más cómoda y favorecedora para los propios partidos.

Sin aprendizaje, los resultados negativos son derrotas, con aprendizaje se vuelven simplemente resultados no esperados que nos llevan a entender que ese no era el camino, y que por tanto no hay que volver a tomarlo.

1 comentario:

Raul Ricalde dijo...

Muy de acuerdo pero hay que tomar en cuenta tambien que nosotros los mexicanos aun no estamos acostumbrados, tanto los que estan en el poder como los que se lo dimos, a pagar el costo de esas decisiones. Un ejemplo muy claro son las tan necesitadas reformas en materia de impuestos y energetica que este pais necesita, pero que, con tal de no comprometer, un puesto o hueso, nadie quiere promover y apoyar. Un ejemplo claro de lo anterior fueron las pasadas elecciones en los estados unidos. Ellos sabian el resultado de reelegir a Bush y sin embargo fue reelecto aun cuando ahora se quejan de la decisiones que este hombre a tomado. Mientras nosotros los mexicanos no nos acostumbremos a seguir votando o aceptando nuestras decisiones y dejandonos vencer a la primera que las cosas no salen bien pues seguiremos teniendo personas como Andres Manuel o Roberto Madrazo o Santiago Creel buscando la presidencia de la Republica.

Un Saludo