viernes, octubre 21, 2005

Wilma, ¡ya chole contigo!

Escribo esto a horas de que el huracan Wilma impacte la ciudad de Cancún, los vientos y el agua ya caen, han sido pocas horas aún, pues por su lentitud estará bastante tiempo entre nosotros.
Este huracán nombrado por Lopez Doriga como "ese animal", viene y no hay nada que el ser humano pueda hacer para evitar su visita, más es emocionante ver que lo que ahora si se hace, es contar con las medidas necesarias, las precauciones, la logística, la seriedad de servidores públicos y de la ciudadania, la conciencia que es la que rige la toma de desiciones; nervios si, emoción también.
Nervios hacia la llegada de un fenomeno inminente; emoción por la seguridad que se siente al saber que cada quien está haciendo su tarea como debe ser, bien a la primera vez y en todas las acciones.
La ciudadanía colabora con su responsable cumplimiento de las ordenes de evacuación, con su sentido de tolerancia al estar en albergues que evidentemente tiene lo necesario, más que no es su casa, sus medio, está ahí, para despues salir a ver en que condiciones quedaron sus bienes.
Como acto de conciencia doy gracias a la vida por estar en mi casa, con lo necesario y más aún, con la posibilidad de escribir estas palabras que pueden servir a la vez como catarsis.
Quien tiene el privilegio de vivir en una zona donde no existen los fenómenos naturales extremos como huracanes o terremotos probablemente podrán tomar esta reflexión como algo sobredimensionado, quienes año con año tenemos una epoca de ciclones, sabemos lo que se puede esperar y las consecuencias de lo mismo.
Hace una semana apenas me preguntaba, ¿que se hará, donde estan , quien tiene los fondos del sobre precio del barril de petroleo?, en estos instantes reflexiono, ingresos extraordinarios que podran subsanar los daños materiales extraordinarios del sur - golfo del país y de lo que ahora resulte.
¿Buena suerte, mala suerte?.
Cuando el cielo esté más oscuro, es que ya va a amanecer.

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