Josefina


He tardado en escribir estas letras pues no decidía cual era el titulo correcto: La importancia de llamarse Josefina; Yo hubiera querido ser Josefina; La que se fué.
Lo deje en simplemente Josefina (y no lo intitulé textualmente así, debido a que sonaba a nombre de telenovela), cómo tampoco el de la importancia de llamarse así, porque conozco a algunas Josefinas algo limitadas, tampoco el hubiera querido ser, porque pienso que el hubiera no existe y que nada me ha impedido actuar y por último la qué se fue, por obvia relación musical que no viene ni al caso como referencia válida y respetuosa.
Por tanto vayan estas letras para Josefina, mujer sencilla que vivió al máximo de acuerdo a sus circunstancias y que superó paradigmas que la postraban hacia un fatalismo inevitable.
No la conocí más que por televisión y prensa, leí poco de ella, y me conmovió con su discurso ante el Congreso de la Unión, sus palabras, su lenguaje no verbal y el mensaje en sí mismo, movió en mi fibras que no conocía.
Adiós Josefina Hernández (nombre que ella se autodesignó cuando fue a tratarse a la Cd. De México de la enfermedad que la acompañó gran parte de su vida, ahora a su muerte se informa que se llamaba María Sebastiana Díaz), la Comandanta Ramona, mujer tzotzil en plenitud, dejas una huella de congruencia y dignidad, valores que son poco comunes en ciertos sectores de éste país.

Sirvan estas letras para decirle a la otra Josefina en el pandero, que ojalá ésta campaña a la que se une haya valido la pena, pues nos dejó la iglesia en manos de Lutero. De ésta Josefina he tenido la oportunidad de oírla personalmente y leerla, antes que fuera secretaria del gabinetazo. Mujer también con muchas cualidades y sensibilidad, con la fuerza suficiente para cumplir sus compromisos y la dignidad ganada que brinda la oportunidad de poder mirar de frente sin pudor alguno.
Josefina Vázquez Mota espero que algún día que tengas de asueto, puedas regresar a Chiapas y sentarte a que te hablen de primera mano sobre María Sebastiana Díaz alias Josefina Hernández.

Lo que se nos viene encima

¡¡¡Que lindo era iniciar año escolar cuando te daban cajita nueva colores marca Prismacolor!!!, cuando no había $$ para ella, se iniciaba entonces, un corto pero intenso proceso ecológico mental de convencer a una infante de que era válido e incluso necesario para el bien de la humanidad aprender a usar (rehusar hasta gastar)la misma cajita del año pasado, y tener la oportunidad de darle chance a aquellos colores que no habían sido utilizados,.
"Pero bueno mamá si no los utilicé fué o porque no eran tan comunes de uso o porque no me gustan""....esa respuesta era tomada como una ofensa directa por mi madre y de ahí proseguía un largo período de mutismo dirigido solo a mi persona con una duración de entre 24 a 48 horas, mutismo motivado, y así expresado a todo aquel que se cruzara por el camino de mi madre, por mi falta de madurez, lo cual me indicaba que la resolución del tribunal superior de justicia de mi familia era inapelable en todas sus instancias, y no había de tos...... ¡a zamparme la cajita un año más!, procurando, eso si, prestar los colores a todo el mundo para que de una vez y por todas se agotara su vida útil, aunque a veces esto fuera en algún uso inútil.
Pues bien, ahora que nos encontramos en un inicio de año calendario, mi primera petición del año sería que ya se vayan dedicando a lo suyo todos esos sacerdotes comentaristas de las televisoras del duopolio mexicano, pues la última semana me han confundido tanto con aquello de que Jesús no nació precisamente el 24 de diciembre (TV Azteca, padrecito simpático y tan cachetón como el nacimiento de figuritas cachetonas que llevó de escenografía), que en realidad no se sabe cuando fué su llegada, y que para los cristianos ortodoxos nació el 6 de enero...y que entonces en un acuerdo de hace como mil años decidieron dejar la Epifanía del 24 de diciembre al 6 de enero, (algo así como el puente Guadalupe - Reyes en versión vaticana).
Para completar mi despiste calendárico-religioso sale el otro, el de barbitas (TV Azteca) diciéndome que originalmente eran 10 meses con un chorro de días pero que al Papa Gregorio, por alguna razón que escapa a mi comprensión, decidió aumentar los meses de enero y febrero, como no concordaban las estaciones del año con los meses, pos ahí le recortaron 10 días a febrero o a algún otro mes y por eso tenemos el calendario que tenemos.....¿y?...¿entonces en qué quedamos?
Que ni fueron 3, ni fueron reyes, ni eran magos, y que además nos atarugamos con las fechas.
¡Hijoles! y yo que pensaba que la confunción solo era con los niños que ni lo eran, ni fueron héroes de Chapultepec.
Cómo quien dice, no estamos seguros de nada.
Bueno de lo que si estamos seguros es de lo que se nos viene encima a todos y todas los mexicanos y mexicanas.
Como diría mi admirado Alex Lora, "y lo que nos faltaaaaaa", "mamá prende la TV y grábame".
Ese pareciera que es el mensaje de nuestros ínclitos líderes políticos, me refiero los de todos los colores como si fuera mi añorada cajita de Prismacolor.
Porque calladitos están, andan de pechito que por el periodo obligado por el IFE con motivo de las festividades, pero en realidad quietos no andan, más bien andan como chapulín en comal.
Y por si fuera poco con lo que ya teníamos, un peje incoloro e insaboro (que feo es el peje lagarto real...¿han visto uno alguna vez?), el Stuart Little tricolor, y Felipin el breve (esperemos que sólo por la estatura), además de tan coloridos y entronizados personajes, ahora tenemos "La otra campaña", o sea versión remix o "recargada" con el subcomandante Marcos pero, eso sí ya no a caballo, que no, después de la versión de la vida del Che Guevara "Diario de motocicleta".
¡¡¡¡Cómo nunca nos lo imaginamos!!! el está ahora montado en una MOTOCICLETA....Believed or not.
Lástima que se la dieron sin instructivo y a última hora, pues no tuvo tiempo de practicar, y se nos derrapó en la primera curva chiapaneca de la carretera Ocosingo – San Cristóbal, mientras encabezaba la caravana.
Por cierto...ojo policía de caminos, llevaba pasamontañas pero ¡nanay! de casco, tampoco le ví cabeza tipo yucateco como para pensar que el casco estuviera debajo del pasamontañas.
¿Tendrá licencia de manejo o de motociclista el subcomandante? ¿A nombre de quien estará dada de alta la placa de la moto?, digo, suponiendo que trae placa de circulación la moto. ¿Estará cubierta la tenencia correspondiente?
Pues ¡¡si que si!!, que el carnaval, la fiesta de la carne y el dinero inicia...y todos están listos y en sus puestos para erogar en gastos el doble y el triple de lo que se gasta en países como Francia, España, Alemania o USA.
Pero eso si, no hay de que preocuparnos, nadie se verá favorecido, porque todos los partidos recibirán dinero de nuestros impuestos para sufragar sus gastos, con el fin de que no se vean influenciados a favor de aquellos seres privados que los pudieran o hubieran querido patrocinar.
Yo aquí desearía hacer una acotación, me conformo porque se vean influenciados por y para el buen gobierno de quienes los patrocinamos, es decir, tú y yo, en el caso de que tú quien me lees, pagues tus impuestos, consumas productos legales, de empresas que cumplen con su obligación de tributar.
Ya después de tanto gasto, cuando menos que se justifique la inversión, y como dice el presichente, “y a otra cosa mariposa”.
Se advierte la llegada inminente de el subcomandante Marcos a tierras yucatecas, el único lugar que asumo le vendrá bien en el recuerdo de sus tierras es el cerro de Muna.