domingo, marzo 09, 2008

Miscelanea reflexiva



Agradezco a mis lectores sus comentarios, no sólo porque implica que alguien se toma su tiempo para leer lo que una servidora se atreve a publicar, sino por corresponder con sus comentarios que me hacen reflexionar.
Estas dos últimas semanas he pasado por casi todo, desde la indignación hasta la realización. Acerca de lo primero actué en consecuencia y lo dejé como un aprendizaje; sobre lo segundo he reflexionado en cómo canalizarlo positivamente como enriquecimiento a mi alma (y a mi ego, al que de vez en vez es sano darle una caricia, aunque se piense que eso es poco humilde).
He visualizado que por mucho tiempo, tanto que me es difícil determinarlo, me he dedicado a proyectos que si bien son de provecho general se difuminan en la masa de la burocracia o en la fragilidad del momento.
Al detenerme a meditar sobre mi legado (lo que los estadounidenses consideran como algo fundamental) me doy cuenta que si bien hay elementos materiales e ideas que he generado y que se han realizado y funcionan, no hay algo que refleje mi yo interior, mis ideas, mi visión sobre algún tema a través del tiempo.
Que he dejado áreas de mejora personal suspendidas en el tiempo, por dedicarle precisamente el tiempo a actividades que he disfrutado, pero que finalmente son tan fútiles que no merecen trascendencia personal, pero que si han iluminado el protagonismo ajeno.
Básicamente concluí que he vivido la realidad de Sísifo:
"En el infierno Sísifo fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio (
La Odisea, xi. 593). El motivo de este castigo no es mencionado por Homero, y resulta oscuro".
Y como en el caso de Sísifo, pareciera que no existe una razón o motivo real para que yo viviera de esa manera, más se evidencía ante mis ojos lo que los mismos no han querido ver, he vivido en mayor término para los demás que para mi, con una fuerza y determinación casi sobrehumana por alcanzar la aceptación, la compañía y la comprensión. Aún sobre el sacrificio de la personalidad, las creencias, lo economico y el tiempo personal.
Había creído que mi función en la vida era clara y a ello me avocaba. Ahora me he descubierto y lo que he visto, no concuerda en plenitud con lo que yo deseo ser como ser humano.
Mi realidad actual debe ser, por tanto, un intento por acoplarme, queda la meta de hacer congruente mi existencia, entre lo que soy y lo que deseo llegar a ser.
Se que deberé asumir que en éste proceso perderé simpatías y hasta supuestas amistades, más creo que el llegar a ser lo que uno desea vale el precio.
Junto a lo anterior no puedo dejar de lado el compartir con ustedes la sensación de ternura y paz que sentimos al tener en nuestros brazos a un bebé, y la alegría que me embarga por la llegada, los próximos días, de una nueva bebé a mi familia más cercana.
Ojalá que ella sea más rapida que yo para entender este mundo y sacarle todo lo mejor que tiene.

http://es.wikipedia.org/wiki/El_mito_de_S%C3%ADsifo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que a todos nos sucede en algún momento de nuestras vidas dejarnos manipular, de ver por los demás, sea por que nos acepten, o por estar imbécilmente enamorado o enamorada, como me sucedió a mí. Y nos damos cuenta, pero seguimos ese estúpido juego solo por seguir con aquellos que queremos que nos quieran. Pero un día ya no aceptamos mas jugar así, y entonces… te empiezan a ver raro, el malo, el egoísta, el poco sociable, en fin, aparecen mil adjetivos y lo mejor, los amigos o amigas que te eran “fieles” hasta que tu dijiste que no tienes tiempo de ir a… que por ahora no tienes para ayudarle en la compra de… igual se empieza a alejar, (eso fue lo mejor de todo, para mi). No tengo amigos, ni amigas, pero me he sentido mejor. Empiezo a confiar en alguien, después de más de 10 años de conocerla. Ir eligiendo a nuestros amigos o amigas es todo un proceso como la vida misma, algo compleja.
Martha M.