domingo, abril 20, 2008

Nunca te vayas sin decir Te Quiero

Hace algunos años, haciendo tiempo esperando el sueño, me encontré en la TV con una película que ya había iniciado, la historia de una joven judía de una familia con la cual tiene una dificil relación pues sus padres son ambos sobrevivientes de campos de concentración. Para mantenerse, el Rabino le consigue un trabajo con una familia judía ortodoxa, en donde el padre de la familia seguía las reglas de su religión al pie de la letra, sintiendo que con eso era un mejor hombre y daba el mejor ejemplo a sus hijos, entre los cuales había uno, Simca, especialmente sensible e inteligente pero que, por alguna razón desconocida, no hablaba.
La historia atrapa, especialmente al ver como una religión es seguida desde una visión a veces encontrada.La vi y me dejó cautivada, hasta unos meses después me la volví a topar nuevamente ya iniciada pero con la diferencia que entre corte y corte el canal ponía una cortinilla con el nombre: "Usted esta viendo: Nunca te vayas sin decir te quiero".
Uno va por el camino del día a día preocupandose y ocupándose de los pagos, de las citas, de los compromisos, y en medio de esa vorágine vamos, inconcientemente, dejando cada vez menos tiempo para los seres importantes en nuestra vida, para actividades importantes del espíritu.
Estos días un ser muy querido para mi, tuvo un gran accidente automovilistico, simplemente otro ser humano en estado de inconsciencia se pasó un alto y golpeó el automovil dejándolo en un estado tal, que las personas presentes pensaban "este ser humano volvió a nacer".
Esta persona es mi amiga, significa para mi el termino pleno de la palabra amistad, aparentemente es seria e intransitable, más quienes le conocemos sabemos de su bondad y gran corazón.
Al saber de la noticia mi corazón se encogió, pensé, "¿Que le dije la última vez que hablamos?" "¿Cuantas veces ando queriendo corregir la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el mío?", "¿Qué hubiera pasado si de este accidente yo no hubiera podido decirle cuanto la quiero y que tan importante es en mi vida?"
Me dí cuenta que muchas veces desaprovecho el momento para decirle a tanta gente que quiero, cuanto los quiero.
Sé que no lo hago por falta de sensibilidad, es decir, no me es difícil expresar mis sentimientos y emociones, entonces, ¿Por qué no decirle a nuestra gente importante cuan importante es para nosotros?
Y no reflexiono esto desde el aspecto dramático, más bien bajo el enfoque de una mejor forma de ver la vida, y de que los demás sepan lo que sentimos por ellos. Algunos dicen, no es necesario decirlo con mis acciones se sabe, o peor aún, no es necesario decirlo todo el tiempo.
En estos casos, para mi y en contra del dicho, más vale hablar de más que callar nuestros sentimientos.
La vida cambia en un segundo, nunca debemos irnos sin decir: Te Quiero.

6 comentarios:

Unknown dijo...

Hola Paty, aunque nunca he dejado comentario siempre leo tu blog, bueno, desde que lo reiniciaste.
Coincido con tus reflexiones porque la vida cambia en un instante. Espero que ya haya pasado el susto y que pensemos que trajo algo bueno.
Te mando muchos abrazos y besos desde el otro lado del charco.

Anónimo dijo...

TIENES MUCHA RAZON, MUCHAS VECES DAMOS POR HECHO QUE LOS DEMAS SABEN LO QUE SENTIMOS Y NOS OLVIDAMOS DE "DECIRLO" CUANDO ES TAN BELLO ESCUCHAR A OTRO DECIR CUANTO NOS QUIERE,SOBRE TODO (SIN SER PESIMISTA)QUE AL SALIR DE TU CASA NO SABEMOS QUE SUCEDERA, HOY FALLECIO UNA EX ALUMNA MIA DE 10 AÑITOS DESDE 1º DE PREESCOLAR LA CONOCI ELLA SUFRIO MUCHO SU ENFERMEDAD (DEL HIGADO)Y HOY NO PUEDO RECORDAR QUE FUE LO ULTIMO QUE LE DIJE. ANI

Patricia Ancona Gonzalez dijo...

Ani, es muy triste lo de tu exalumna, siempre una vida que se queda al inicio es muy lamentable, especialmente cuando existió un proceso de dolor. Cuando un adulto se va, de alguna manera tuvo oportunidades que un menor ya no tendrá, adicionalmente de que va en contra de la ley de la vida donde los hijos son quienes debieramos ver ir a nuestros padres. No puedo imaginar el dolor de perder un hijo, más ten el consuelo de que cada profesor de alguna manera deja algo en los pequeños y ellos que al adelantarse dentro del proceso de vida, les queda más marcada las pocas experiencias vividas.
Quienes nos dedicamos a la docencia y queremos nuestro quehacer cotidiano, sabemos que en su momento damos lo máximo a cada uno de nuestros alumnos, deja eso en tu mente y en tu alma. Le diste lo máximo en su momento y recuerdala siempre con alegría.

Fabiola dijo...

Hola Pango, siemprte leo su blog, la pelicula que meniconas siempre la veo, es la unica pelicula que me hace llorar ya que yo no suelo demostrar mis emociones, pero me ha ayudado a decirles mas a menudo a amigos, familiares, cuantos los quiero, ya que uno no sabe si los volverá a ver.

Anónimo dijo...

Muy cierto, tantas veces damos poe hecho que la gente que amamos lo sabe y no reparamos en decirlo, porque tenemos la tendencia a dar todo por hecho. Digamosle a la gente cuanto lo queremos y digamonoslo a nosotros mismos también, abracemonos ya bracemos a los que queremos.

Por asignación soy la lectora #7, me ha gustado mucho tu blog y la forma tan directa , clara que expones tus ideas.

Anónimo dijo...

Your blog keeps getting better and better! Your older articles are not as good as newer ones you have a lot more creativity and originality now keep it up!

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