Momentos gratos

No he tenido un hijo biológico, más la vida me ha brindado la feliz posición de ser amiga, cómplice y tutora de algunas personas con las que me he ido encontrando en el camino de la vida.
¿Cómo nos hemos encontrado? eventualmente en el aula, lugar donde tengo el placer de compartir experiencias y conocimientos con miles de jóvenes algunos de los cuales conforman mi familia del alma.
Ellos y yo hemos crecido, compartido, llorado, reído, aprendido, discutido y querido. Lo más hermoso es que en ese grupo se encuentran seres humanos de todas las edades, condiciones, visiones del mundo y de la vida muy distintos, entonces ¿qué nos une? la afinidad.
¿Pues cómo, no que difieren? exactamente, nos une el respeto mutuo, la lealtad, el cariño pleno demostrado por la aceptación del otro exactamente como cada quien es.
Uno a uno se han ido incorporando con el paso de los años, lo importante aquí es que pocos se han desapegado, inclusive, algunos ya son amigos, independientemente de la relación grupal.
Las anécdotas son infinitas, sería muy difícil relatarlas todas, más se que al leer estas líneas ellos sabrán a quien me refiero.
¿Cómo olvidar el sonido del megáfono en plena platica de Catón en el Club Campestre y la salida cual jugador de fútbol americano del único alumno que nunca hubiera activado dicho megáfono?; la desaparición de una lata con un lechón al horno completo en plena convención; la emoción de ser animada en momentos difíciles al cantarte : "Personalidad" de Tin Tan; el estudiante que se presenta a ocupar un puesto en un despacho en donde no había sido entrevistado para puesto alguno y que permanece ahí por años, demostrando con el tiempo que la dedicación y la inteligencia aplicadas con sencillez son muestra de que no se requiere de golpes políticos o morales para demostrar lo que eres capaz de llegar a ser; la adjunta siempre autogestiva que llega a decirle a la maestra: "no vengo mañana pero ya organice a todos para que ellos si vengan"; el comentar en clase alguna situación personal y al final de ella encontrarse con dos o tres jóvenes dispuestos a proponer soluciones sin esperar nada a cambio. 
Podría seguir describiendo hechos, acciones, vivencias individuales o colectivas que divertirían o asombrarían a algunos u otros al conocer a los protagonistas de dichas acciones, más éstas siento que describen el nivel de relación y sentimientos compartidos.
Es emocionante encontrarnos y recordar, ponernos al día de nuestras vidas, en el caso de que la cercanía no fuese la deseada.
Estos comentarios los comparto debido a que en estos días tuve la oportunidad de acompañar a uno de mis hijos del alma en uno de los momentos más importantes de su vida: su boda.
El ser testigo de ese acontecimiento en donde un joven que has visto crecer, forjarse como persona y como profesional, el recordar tantos momentos compartidos en donde el desamor juvenil era el punto. El verlo pleno, feliz, en compañía de la joven que ha decidido compartir su vida con él fue algo emotivo y lleno de sensibilidad.
Las familias y los amigos más cercanos reunidos ahí hemos sido testigos del amor y la felicidad de encontrar a tu compañero de vida, en la plenitud del conocimiento mutuo y aceptación plena.
Creo que soy una privilegiada al poder vivir y compartir nuestras historias de vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

HOLA PANGO::
NO CREAS QUE YA ME OLVIDE DE LEER MI DOCTRINA ANCONA PERO NO HABIA TENIDO INTERNET LOS DOMINGOS ASI QUE NO HABIA PODIDO PONERME AL DIA EN MIS LECTURAS....
Y PARA COMPLEMENTAR UN POCO TU BLOG TUS LECTURAS ME HAN SERVIDO MUCHO PARA LOS SUCESOS DE MI VIDA SON COMO LAS PARABOLAS QUE ME ENCIENDEN EL FOCO Y DIGO ... PERO CLARO..... ASI QUE AUNQUE NO NOS VEMOS MUY SEGUIDO SIGUES SIENDO UNA TUTORA MUY BUENA PARA MI DIARIO VIVIR UN BESO ESPERO QUE ESTES BIEN Y TE QUEDO PERFECTO EL TODO DE CABELLO AHORA SI ESTAS COMO TU JAJAJAJA ATTE TU LECTORA NO 4 JESSICA CONTRERAS SOTELO