domingo, octubre 11, 2009

“De Ti Para Mí, De Mí Para TI”

En la infancia uno se hace de amigos imaginarios; otras veces se imagina y hasta disfruta de ser amigo de alguien real, a quien admira y por quien se siente seducido ya sea por la personalidad, el carisma o alguna habilidad especial, aunque ese ser apenas nos note.
No puedo negar que tuve muchos amigos imaginarios, más también he tenido el privilegio de conocer y compartir a través de casi 40 años con María Medina, desde que era Gladys Medina, la líder y primera voz de la rondalla de aquel colegio que me ha dado tanto, mucho más que formación académica y humana.
Ella era para mí el prototipo de la irreverencia, la capacidad para tener las cosas bajo su control e imponer su liderazgo entre la chispa y la carcajada inesperada, o por la súbita llama fulgurante de su mirada.
Adoro la música, más no he sido dotada de la mas minima capacidad musical, por lo que el compartir la rondalla con ella, lo sentía como un privilegio, especialmente al ser asignada a “su espacio” en la zona de la primera voz; la monja que nos dirigía, ante mi falta de talento el cual era compensado por un alto nivel de entusiasmo, me dio unas claves y una pandereta y me declaró como la percusionista, lo cual entre tanta guitarra y una solitaria mandolina me hizo sentir casi en el cielo.
Los ensayos eran regidos por la agenda escolar y los tiempos “de la Medina” quien iba y venia, mientras nosotros estábamos en pausa.
Un día Gladys partió a enamorar otras tierras y apareció en la pantalla de la televisión como María Medina “La Voz del Heraldo”, de ahí al Festival de la OTI, donde año a año era un referente. La admiración me llevaba a tratar de seguir sus pasos y triunfos por medio de las noticias que recibían las hermanas de mis amigas (compañeras de ella); uno de mis grandes triunfos fue conseguir un póster autografiado de aquel disco inicial donde nos declaraba: SIMPLEMENTE TE QUIERO.
No había letra cantada por ella que no me supiera, ni canción interpretada en el festival que yo no considerara la ganadora de ese año. Sufría todas las etapas, hasta llegué a ahorrar durante meses, para llegar al Teatro de la Ciudad en el D.F. el año que según, yo era impensable que no ganara, y no sucedió.
Largo fue el camino a ese triunfo, donde sencillamente me dí cuenta que todo lo anterior solo había sido simplemente un COMPAS DE ESPERA para llegar con esa canción al primer lugar.
El tiempo ha sido su cómplice, ella ha sido su propia VICTIMA O LADRON, más ha sido compensada con esta madura pasión desbordante, que tanto disfrutamos sus admiradores y amigos.
Su voz atrapa y transporta mediante la emoción, al sentimiento más profundo, a la fuerza y a la ternura, ya sea que nos cante “Mano con Mano” o un popurrí de Gabilondo Soler.
Mi admiración adolescente ha sido compensada por una amistad, que con los años sigue siendo abonada por la interminable calidad humana y profundidad de sentimiento que emana de ella.
Hoy he visto a María ser dueña y señora una vez más del escenario, sabe pisarlo y lo hace con temple, reta a la luz y su voz acalla la orquesta y los coros; es ella sencillamente ella, quien en plena emoción dice lo que siente o lo que le sucede en el momento en el alma.
Como todo lo bello, uno no quisiera que se acabara, no se deseaba el final de ese romance entre ella y nosotros, su publico, ninguno de los presentes deseábamos dejar ese majestuoso teatro que hoy se brindó así mismo para ser marco de tan emocionante momento, intimo, tan lleno de detalles.
María la voz, el alma, la chispa, la frase inesperada.
Hoy celebramos tus años de trayectoria, la cual como la de todos los grandes, se hace día a día, y que como la de TODA MUJER que se marca así misma el paso, para no rendirse en busca de la presentación perfecta, impecable.
María la ternura y el carácter, la pasión y la alegría, la formal y la humana.
Hoy sé que desde el cielo te han visto, que han sentido orgullo de cuan bello HAS HONRADO LA VIDA.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Sin duda una gran voz y un merecido homenaje. Bella música.

mm