miércoles, enero 13, 2010

Ya sé que no gano nada…

Y es que obligatoriamente debo de hablar de que vino y se fue la nochevieja y el año nuevo, y digo que es con obligación, puesto que o toco ese tema, o me voy sobre la gasolina, nuestra gober ”preciosa”, nuestro alcalde bastante soso, con una esposa que se siente alcaldesa, la cual, de plano, le suplico nos regale el darse una manita de gato, es decir, no pretendo que llegue al extremo de nuestra “preciosa” (nuestra, ni modo, esa es la democracia, aunque en nuestro caso tampoco había mucho de donde escoger).
Se dice por ahí que en realidad lo que sucede con la pareja municipal es un caso similar a la pasada pareja presidencial, el vendió lo que no era, y ella se dedicó a venderse al mejor postor, lo bueno es que el cobre le brillo pronto y ni en rifa salió, es decir, que nuestros munícipes padecen el Síndrome Sahagún.
Lo cual me recuerda aquella hermosa canción intitulada “Susanita tiene un ratón”, aunque Marthita tuvo y tiene un Fox...Trot.
Les suplico asistir a la siguiente dirección: http://www.youtube.com/watch?v=Pucdv5jPWBA
Podrán darse cuenta que pareciera cualquier inauguración, evento o situación a donde asiste nuestra pareja municipal.
En fin que dicho lo anterior, no gano nada con hablar de todo eso, pues ya lo he hecho y como diría Lucerito Hogaza “¿Y……y?”, pues nada.
Así que, en vías de un mejor tema les trataré de explicar cual es mi propósito para el próximo año; como es algo que no tiene que ver ni con mi salud, ni con mis costumbres, ni con nada que concierna a mi persona, salvo teclear, es muy probable que se cumpla, pues sabemos que las promesas que nos hacemos el 31 de diciembre, cuando menos a mi sólo me han durado, en su versión más extensa, hasta el 19 de enero, llegandito esa fecha, he demostrado que las estadísticas que tienen razón.
Entonces, ¿Qué puedo hacer para tener un propósito loable y no caer en nada personal?, pues obvio escribir de mis seres queridos, de aquellos con los que he podido compartir y que me han acompañado por la vida, y que pudieran ahora estar cerca, o lejos, o sólo en espíritu, pero están.
Hablo de esa familia del alma que uno se va formando con los años, de seres que formaron parte de alguna etapa de nuestra existencia y que nos dejaron huella, personas que probablemente hace años que no vemos, pero con lo que se confirma que: distancia no es ausencia.
Por todo lo anterior, asumo que algunos queridos amigos estarán pendientes de este sitio en espera de aparecer…..o de no hacerlo, eso nadie lo sabe, ni yo.
Algunos se reconocerán entre si, otros se conocerán por este medio, otros descubriran cosas que desconocían de amigos queridos.
Lo que si puedo asegurar es que, siempre se buscara lo positivo, la mejor opción, la parte amable.
Aun no sé si hacerlo por etapas de vida; o llamarlo +50; o hacerlo como una serie dentro del blog, en fin, el plan está ahí, acepto opiniones y consejos, me niego a amenazas, prohibiciones o regaños.
Yo por lo pronto advierto, que después de leer en la prensa hace unas semanas la entrevista hecha a Doña. Sarita Mena de Correa Rachó, lo que si me he propuesto como meta de vida es llegar a su edad, en la esperanza de alcanzarla, aunque sea con una pequeña parte de toda esa capacidad de comunicación, congruencia, humildad, valor, bondad y carácter jacarandoso.
P.D. Este post nunca hubiera sido publicado sino es porque al charlar con una queridísima amiga sobre el tema, ella me impulsó con su inteligencia habitual a tener que hacerlo.
                                           P.D. II

¿Acaso no es un poema la foto del Dr. Hugo Laviada, de cara angelical, junto a la ya apreciada Dulce María, la siempre vestida de rojo?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ya se habia tardado en hacer el debut en este año, pues iniciamos este año de queridos corazones azules, esperando que los yucatemos nos veamos mas inflenciados por la razón y no por el corazón. Saludos!!!