martes, noviembre 01, 2011

Cuando los hermanos se reencuentran

Sabemos que por ley de vida los hermanos son como una especie de azar, podemos compartir mucho de pequeños, mas al ir creciendo se van forjando características, se van relacionando cada quien con sus propios cada cuales y finalmente en algunas familias esto provoca mayor unión y en otras, y no por precisamente el deseo o disposición, por distancia y demas situaciones pueden crearse una distancia en tiempo y espacio que abarca etapas completas de vida.
Eventualmente la vida o alguna de las partes buscan, recorta las distancias, buscando el momento adecuado, midiendo que tanto es lo preciso, creando un plan logístico de elementos entretejidos como el amor, el interés y la concilicación.
Paso a pasito se va logrando el acercamiento, buscando puntos de encuentro, evitando
diferencias, no imponiendo verdades propias, encontrado nuevos elementos compartidos. Callando diferencias, compartiendo afinidades. cincelando gota a gota una escultura que refleje amistad, sentimientos compartidos de amor y complicidad, lealtad. Historias pasadas recreadas e historias que se escriben desde este nuevo período.
La vida me dio la oportunidad de tener varios hermanos, mas nacimos como en camadas, todos
ellos juntos conviviendo y compartiendo generación y padres jóvenes, una vida difícil, que los hizo crecer con la visión del trabajo, la dedicación y la cultura del esfuerzo. Y luego llegué como un tamarindo del árbol de frente a la casa, fuera de tiempo, de época paterna y de etapa fraterna.
Fui un juguete inesperado, pues ellos ya estaban a punto de iniciar sus vidas, quedando yo en calidad de observadora, para observar varias películas en paralelo diariamente.
Habiendo tomado la costumbre este año de escribir acerca de mis afectos más cercanos en torno a la fecha de su cumpleaños, en este caso el protagonista, dada la intensidad de su vida y personalidad, me obliga a reprimirme a unas cuantas anécdotas acerca de uno de mis personajes favoritos, mi hermano Eduardo.
Eduardo nació para traer felicidad a muchos, especialmente a mis padres, su capacidad de dar cariño, de sacar sonrisas es tan grande que te hace feliz aún en cuando esté torturándote, en el buen sentido siempre.
Es de las personas que puede repetirte una frase mil veces seguidas, estar harto uno de la frase y de quien la emite y aún así seguir riendo.
En las pocas reuniones familiares que hemos tenido, siempre las aventuras de Eduardo son las que llevan la alegría.
De pequeño tomo camino por el centro de la ciudad, saliendo como si nada de casa de la abuela paterna en busca de algo, probablemente de aventuras mas retadoras que las que ofrecían los primos Ancona, llego hasta la Plaza Grande, entablando charla, según me cuentan, con un soldado, quien terminado su turno se llevo al infante a su casa y después de comer regreso a su guardia depositando a su nuevo amiguito en el mismo sitio donde lo encontró (uno se pregunta por qué no lo llevo a la policía, pero Mérida, nuestra Mérida era otra y sus guardianes también), regresando feliz el niño a la casa de la abuela, en donde mientras, había gran revuelo en búsqueda del primer hijo varón, del único hijo varón, ¡Horror! O sea, casi la joya de la corona, la tensión era imposible de soportar.
Al verlo llegar campante y como quien se lleva la vida por montera, dícese que mi padre lo poso sobre sus rodillas dándole de nalgadas en tal cantidad y con tal puntería que la maneo paterna quedo marcada en la posaderas de mi hermano, como advertencia imborrable. Al paso de los días mi abuela materna, le preguntó al niño:” ¿Te volverías a ir?”, respondiendo el infante:” ¿Tienes más alcohol Chichí?”
Con eso ya pintaba, fue el que más apegado estuvo a mi padre, debido a que mi familia debió cambiar de lugar de residencia con cierta regularidad y Eduardo era quien partía primero con mis padres pues….."su trayectoria" le precedía, siendo que mis demas hermanos permanecían con mi abuela materna, hermosa dama campechana quien nos ejemplifico con su vida lo que es el resultado del esfuerzo, la dedicación y el trabajo.
En una de esas extrañas etapas en las que Eduardo permaneció con mi Chichí, decidió subirse al techo de esa casona de la calle 65, mi abuela que su vida se dividía en trabajar, rezar y descansar, en ese orden, empezó a oír como caían piedras del techo a la terraza central de la casa, saliendo y observando como mi hermano de unos 11 años corría divertidísimo aventando piedras a la casa, ella con su tono de autoridad le indico que bajara o pagaría las consecuencias, el adolescente poco creyente en la consecuencia que su acción tendría, persistió en su actuar.
Mi abuela que era más propia de acciones que de palabras, entro a su casa y saco una caja que contenía uno de los mayores tesoros de mi hermano, su colección de cuentos, y advirtió: “Bájate de una vez, y si tiras mas piedras será un cuento por cada piedra”, el crédulo aprendiz de chico banda aventó su piedra y el ¡Chrash! del primer cuento roto fue el seco sonido en respuesta, enfurecido el joven galán tiró otra y nuevamente un cuento cedió ante la fuerza de mi abuela, no se sabe o no recuerdo si me dijeron cuantos cuentos fueron rotos, pero sí recuerdo que las piedras pararon de llegar al piso.
Por esa mis época, el mismo personaje decidió salir en paños menores a la calle, asumo que huyendo de alguna pillería (como robarse una bola de almendra molida de la nevera de la abuela), siendo el Tío Humberto el designado para perseguirlo en su automóvil por la calle 65, el joven que ya pintaba para regirse de la estrategia como norma de vida, entonces empezó a correr a la inversa de la circulación del tránsito, impidiendo que el tío lo alcanzara, sin pensar que éste por edad, fuerza y altura podría atraparlo, lo cual logró, pensando que llevar al muchacho a la policía y dejarlo ahí unas horas sería un buen método de para corregir lo incorregible, hecho lo anterior, regreso a las dos o tres horas, encontrando a mi hermano con los policías y la radio que controlaba las patrullas de aquella época, en plena algarabía y jovialidad.
Características que conjugadas, por su sana picardía, sucompañerismo, su alegría por gozar la vida y los bienes que esta posee y brinda, desde un x´nipek con tortilla como único alimento de almuerzo hasta compartir con sus amigos, pareciendo que donde estuviera él seguramente pequeños, medianos y grandes tendrían su dosis de diversión, sin ofensa alguna y muchas veces sin defensa posible.
No podría terminar sin incluir una anécdota con mi madre.
Siendo sábado por la noche, el galán trajeado con todo y corbata se encontraba bajo el volante de su automóvil tratando de arrancarlo directamente pues ya era tarde para la cita, mi madre salió conmigo de la mano y pregunto con ese tono autoritariamente familiar: ”Eduardo ¿Podrías dejarme de pasada en casa de tu tía?” a lo que el aprendiz de mecánico respondió con una serie de improperios tales como: “¿Qué no ves que voy retrasado y que esto no arranca …¡Me lleva!”
Para mi madre eso era suficiente, solo me dijo: “Quédate aquí”, entro a la casa, saco un cubo de metal, abrió la llave del agua del jardín, lleno el cubo, camino hacia el joven trajeado y vertió sobre él toda el agua contenida en el cubo, provocando que mi hermano saliera como un personaje de caricatura, enfurecido y de un solo brinco de abajo del volante, gritando el abecedario, mi madre asentó el cubo, me tomo de la mano y nos fuimos caminando.
Ese es mi hermano Eduardo, el dulce, el del relajo sano, el amigo de todos, el del corazón abierto. 

De aquellas personas que uno no se cansa de escucharlas, las que al partir te dejan una sensación de bien estar.
Es un juguetón de la vida.
El que sabe disciplina y disciplinar con objetivo, no es el hombre perfecto, ni pretende serlo, pues el mismo dice encontrarse en permanente aprendizaje.
Unido a su familia, sé cuanto los ama y le preocupan, pues para él son un núcleo de amor, apoyo y consuelo mutuo.
No importa cuánto hayan tardado nuestros caminos en cruzarse, lo importante es que sucedió cuando más le necesitaba para gozarlo y amarlo.
p.d. Gracias a quien se paso transcribiendo y re-transcribiendo estas letras, ante mi incapacidad para aporrear las teclas a gusto.

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jueves, septiembre 15, 2011

Volviendo a la Compasión

A mis fieles lectores les informo que no es falta de emoción o de gusto por mantenerme comunicada con ustedes lo que provoca esta sequía en nuestro Rincón,  mucho menos por falta de de eventos y circunstancias que compartir, el gran culpable aquí es  el tiempo, el invaluable bien que no retorna, el me ha impedido poder expresarme con  disciplina.

En esta ocasión deseo compartir acerca de la mezquindad y la crudeza moral que estamos viviendo en estos tiempos.

Si bien se dice ahora como slogan en los medios, lo que dije yo hace mucho, que los buenos somos más,   también recuerdo las palabras de mi madre ante los cuestionamientos sobre  mis  descubrimientos  acerca del ser humano,  en donde ella me decía: “¡Ay! Hija eso siempre ha existido, solo que antes se cuidaban mas las formas”,  con esa frase se abarcaba cualquier tema acerca de la conducta humana y las consecuencias de la misma.
Actualmente cuando un evento sucede, por ejemplo un accidente de tráfico, observemos como el transito se vuelve más lento, no necesariamente por la disminución de espacio, sino porque se va disminuyendo la velocidad para ver “el hecho” ubicando en ese término todo, vehículos, heridos o muertos. Pareciera que se tiene la necesidad de ver al otro de saber del otro, pero no por piedad o compasión, simplemente por saber, pareciera que tanta violencia  televisiva y fílmica, que ya ha llegado a nuestras calles y a muchos hogares nos entume la sensibilidad y el grado de conciencia.
Esa falta de misericordia, entendida esta como la actitud bondadosa de compasión hacia otro,  desde el más afortunado hacia el más necesitado, sobre el caído.  Esa ausencia se extiende desde quien cree saber algo sobre otro y que, a falta de vida propia, lo dice  al viento como una verdad absoluta, sin la menor de las mesuras o pudor, sin contrastar si la información de marras es verídica o simplemente un borrego lanzado al pastizal.   
Esa declaración va corriendo de boca en boca, llegando a veces hasta los medios de comunicación quienes en furiosa necesidad de vender y tomando colores más oscuros que amarillos, no se frenan si ven la  posibilidad de publicar algún escándalo, lo hacen sin el criterio del que, quien, cuando, donde y porque, simplemente ponen un titulo con los términos más escabrosos, fotografías descarnadas y textos mal escritos pero que  al ponerlos en tinta sobre papel, para muchos, se vuelven una verdad absoluta con la patente  para comentarla, reírse, burlarse o inclusive sumar datos de su propia creación a la historia.
Pero eso queda cortó en comparación a la malsana necesidad de hablar sobre la reputación de los demás con un fin definido y planeado: placer, humillación o beneficio personal.
Además de perverso es, en muchos casos, un ejemplo de una situación psicológica de parte de quien la realiza, la cual de no atenderse puede lograr el dolor de muchas personas incluido, por supuesto, el afectado de dicho trastorno de conducta.
En organizaciones grandes o pequeñas el “chisme” suele ser el pan de todos los días,  el día que no lo hay, pareciera que hubiera que crearlo pues de no ser  así  su tiempo podría ser  aburrido.
Es ahí donde eventualmente pueden colarse estos seres que en su perturbación emocional van desgranando verdades a medias o medias verdades,  con el único fin de tener alguna razón para que los demás se fijen en su persona o para hundir a la otra, o las dos cosas en un solo tiro de piedra.
La necesidad de esos seres por sobre salir a pesar de su mediocridad personal, se dirige hacia otros generalmente personas como las que desearían ser, acusándolos de lo que el  mismo hace o carece. 
Nadie puede pensar en actos o acciones malsanas no objetivas ni sustentables, acusando a otros de ello, a menos que ellos mismos las piensen y las realicen.
Quien está ocupado en vivir plenamente, de forma saludable y con una actitud asertiva, difícilmente puede pensar y menos aplicar a otros acciones deplorables, no tienen tiempo, está creando y realizándose.
Escuchando estos días al Dalai Lama, sentí directamente de su voz lo que tantas veces le he leído, y me despertó de nuevo, me dio la fuerza de escribir estas líneas con la finalidad de decirle a quien esté siendo acusado de alguna falsedad o involucrado en algún incierto:
“No te caigas, no te doblegues, yo estoy aquí y te daré mi apoyo si lo requieres y mis oraciones para que la paz llegue a ti”


http://www.youtube.com/watch?v=DuTlRzAXTBM&feature=related


domingo, agosto 28, 2011

LO DIFÍCIL TAMBIÉN PASARÁ

En contra de mi costumbre hoy no pondré palabras mías en este espacio, sino que compartiré las que recibí de un querido ex-alumno el cual, sin saber mis emociones y circunstancias actuales atinó en su envío.
Lo dejó aquí, para quien lo requiera, todos aquellos que pudiéramos tener una basurita en el ánimo, una nubecita negra sobre nuestra cabeza, pero que sonreímos para seguir andando, porque esa es nuestra finalidad, seguir haciendo lo que amamos, gracias Erik.

"Hubo un momento en el que la noche parecía eterna y hoy todo eso parece tan lejano.

Hubo un momento en el que nada de lo que hacías resultaba, cuando de pronto apareció la respuesta.

Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor y de repente tu corazón, con más intensidad que nunca, lo encontró de nuevo.

Hubo un momento en el que por el desierto se esparcían tus palabras y hoy dan retoño sus semillas.

Hubo un momento en el que creíste que era lo peor que te podía pasar y hoy agradeces tu destino.

Hubo un momento en el que jurabas que no podrías pasar esa prueba y hoy es tan sólo un paso más.

Hubo un momento en el que creíste que no podías hacer algo y hoy te sorprendes de lo bien que lo haces.

Hubo un momento en el que los monstruos y los ogros intimidaban tu vida y hoy sonríes al ver cómo tus miedos engrandecían sus sombras.

Nunca olvides que la vida, renovada por la gracia de nuestro Creador, es más grande que tus miedos, y que tu fuerza en el Señor es mayor que tus dudas.

Aunque tu mente esté confundida, tu corazón siempre sabrá la respuesta, y con el tiempo, lo que hoy es difícil... ¡Mañana será un tesoro!"

NO se pierdan este video:
http://www.youtube.com/watch?v=uem3P-ewb10&feature=related

miércoles, julio 27, 2011

Y se nos fue...a su manera

Pareciera que el plan divino marca que estos tiempos sean de partidas, partidas de seres humanos quienes tenían aún mucho por dar.

Amy Winhouse es un alma que espero esté al fin en paz.
Su música y su enorme capacidad de composición y producción se han quedado limitadas a dos magníficos discos y en presentaciones personales extraordinarias, obvio, actuaciones de antes de caer en manos de personas podridas por dentro, que se servían de ella para lograr sus propias satisfacciones, envolviéndola y guiándola hacia ese submundo ennegrecido.
Si se leyera su biografía y se escucharan las entrevistas hechas a sus profesores –entrevistas del año 2006-2007- nos daríamos cuenta que era una joven valiosa, inteligente, rebelde, noble, afectiva, pero con una gran necesidad de pertenencia y afecto.
La agresividad que demostraba era reflejo de la necesidad interna de llenar espacios de ternura y amor, que no sabemos porque fueron abiertos.
No se sabe de las relaciones que haya tenido con sus padres de joven, que tanta unión y confianza se hayan tenido.
Pero lo que sí es evidente el que a cualquier novio que le demostrara cariño al extremo del control desmedido, ella se dejaba llevar hasta los niveles en donde se asegura ahora que gastaba más de $ 1, 600 US DLL diarios en droga, como todo, yo no estuve ahí, ni sabia cuanto efectivo tenía ni quien se lo daba, lo que sí sabemos es que vivía sola y que se le había contratado un guardaespaldas que iba por horas, cosa extraña para una persona de su problemática, quien debiera estar rodeada y acompañada las 24 horas del día.
Por mucho dolor y duelo que ahora se demuestre, sólo nos queda el ejemplo de un ser humano con cualidades extraordinarias, pero con zonas erróneas y necesidades de autovalía y afecto, que nada podía compensarlas, aparentemente.
Ni el dinero, ni los millones de discos vendidos, ni los premios, ni los fans por todo el mundo.
Ella no se sentía amada, porque tampoco ella se quería, necesitaba que la quisieran y de no conseguirlo se evadía de la realidad, de que uno debe de saberse amado por uno mismo para poder reconocer cuáles son nuestras cualidades y fortalezas, así como el área de oportunidad que podemos explorar.
Ese paso es el primordial, pues a una persona autodevaluada y deprimida ¿acaso podemos hacer algo por ella?
No, no podemos, nadie puede, solo los que nos sentimos en esa profunda tristeza y penumbra podemos sacudirnos y abrirnos a la luz de la autocomprensión.
Reconocer que somos lo que somos, todo lo bueno y todo lo que podemos mejorar y dejar de sentirnos tristes por cosas que están fuera de nuestro control.
Amy nos deja, lastimosamente, un gran ejemplo de autodevaluación, de falta de voluntad para luchar por uno mismo, por vivir su propia gloria, de honrar su vida.Dejo unas líneas de una de sus más famosas canciones:

I’m tryin to make me go to rehab, 
I said no, no, no
Yes I been black, but when I come back,
You wont know, know, know.
I don’t ever wanna drink again, 

I just, no,no,no, I just need a friend.
Im not gonna spend 10 weeks, 

Have everyone think im on the mend
It’s not just my pride, 

It’s just til these tears have dried.

Esta liga es a una de sus mas sentidas y bellas interpretaciones, no se la pierdan:

lunes, julio 18, 2011

Espacios Vacios

“Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente”.
Facundo Cabral


Es difícil describir el estado que he denominado de orfandad intelectual. En 13 meses se me han adelantado tres de mis mejores amigos, de esos que sólo me aportaron, me hicieron reflexionar, sensibilizarme e indignarme; con ellos vi el mundo y, hasta logre entender encrucijadas y situaciones propias y ajenas.
Los grandes se van demasiado pronto, nunca es tiempo propicio para verlos partir; en junio del año pasado, se me fue Monsi, aun me encuentro tratando de responder la pregunta de Elena Poniatowska: 

¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi?


“Cuando un amigo se va
Queda un espacio vació
Que no lo puede llenar
La llegada de otro amigo.”

Cuando ese sentimiento aun apretaba mi alma, mi compañero de cada mañana, el encargado de que me saliera el sol dentro del pecho, aún en días lluviosos, el que me enseñó a que es válido ser como uno es, estar con quien uno quiere y leer y hacer cualquier actividad, siendo el único límite los derechos y la libertad de los demás.
Él, Germán Dehesa fue arrancado de la vida a la que él deseaba seguir perteneciendo, me acompañan ahora sus libros y decenas de artículos que por años leí en REFORMA, y que guarde cautelosamente, pues el día de su muerte, en un acto de luto, me di de baja en dicho periódico: “Ya no hay nada ahí de lo que yo necesito, mi unicornio azul ya se fue, se me perdió”.
Hace unas pocas fechas, el 9 de julio, en vía de regreso a su habitación 509 del hotel bonaerense en el cual vivió sus últimos treinta años, sólo, con sus libros, sus canciones y pensamientos, Facundo Cabral quien desde temprana edad me hizo entender que el mundo era muchísimo más variado de lo que yo entendía, fue abatido a plomo puro en la ciudad de Guatemala.
Para muchos, fue un trovador de canciones reflexivas y de frases provocadoras, quien en la época de los 70’s llegó a cobijarse a nuestro país dando la espalda a la dictadura argentina. Para aquellos jóvenes púberes que lo escuchábamos, en algún programa de televisión, pues sus discos siempre fueron no comerciales, no se conseguían, nos reto nuestras mentes y sentimientos: 

“Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella”.
Su propia historia marca la congruencia de su vida, el mismo relataba el abandono de su padre una noche antes de su nacimiento dejando a su madre y siete hermanos en la calle, pues el abuelo paterno expulso a la mujer con sus hijos. 

A los 9 años huyo del entorno familiar con el fin de llegar a la Casa Rosada (Casa de Gobierno en Argentina) ya que había oído que Perón, el presidente, daba trabajo a los desfavorecidos, tras cuatro meses de viaje y burlando toda vigilancia y protocolo logra llegar ante Perón y su esposa y conversó con ambos. 
En un reportaje en los años 90 confesó que Eva Perón en ese momento dijo: "Por fin alguien que pide trabajo y no limosna". Gracias a esta conversación, logró que su madre obtuviera empleo y el resto de la familia se trasladara a la ciudad de Tandil.
Fue un joven vagabundo y cayó en prisión donde, guiado por un sacerdote jesuita, aprendió a leer y escribir, poniéndolo en contacto con la literatura universal, lo impulsó a realizar sus estudios de educación primaria y secundaria en tan solo tres años. 

Un año antes de salir de la cárcel, Cabral escaparía de la prisión, aunque recibió aún ayuda del sacerdote. 
Gracias a un vagabundo, Cabral conoce la religión aunque siempre se declaro librepensador, sin pertenecer a iglesia alguna. Poco después, se iniciaría como músico y cantante en el medio artístico. Pierde a su esposa e hija en un accidente aéreo. 
Se estima que recorrió 159 países.
Padecía cáncer y ya casi invidente, él mismo se resumió en una nota:


"Fue mudo hasta los 9 años, analfabeto hasta los 14, enviudó trágicamente a los 40 y conoció a su padre a los 46. 

El más pagano de los predicadores cumple 70 años y repasa su vida desde la habitación de hotel que eligió como última morada"
Sus últimos conciertos fueron en Guatemala, en la ciudad el martes 5 de julio al termino del mismo expreso para despedirse lo siguiente: “ya le di las gracias a ustedes; las daré en Quetzaltenango, y después que sea lo que Dios quiera, porque Él sabe lo que hace”. 
El jueves 7 se presentó en el que sería su último concierto en la ciudad de Quetzaltenango, el cual cerró interpretando la canción No soy de aquí, ni soy de allá.
Con estas letras he tratado de honrar su vida y de resanar un poco mi nuevo espacio vacío, compartir contigo, lector, lectora amigos la historia de un hombre sencillo que supo despertar conciencias con suavidad, alegría de vivir y espiritualidad.

Para compartir:Un poco de humor por Facundo Cabral:


No estás deprimido, estas distraído:
http://www.youtube.com/watch?v=xDX4ijOesz0

Su primera canción, una canción de cuna, año 1954:

martes, julio 05, 2011

De la Depresión y la Represión

"Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica"
Salvador Allende
Desde hace semanas vivimos como sociedad un fenómeno de dictadura que solo podría creerse de forma kafkiana, pues algunos pensábamos que México y Yucatán ya había avanzado un tantito hacia la libertad y el orden debido, lamentablemente veo que no es así.
La construcción del paso deprimido ordenado por la alcaldesa de Mérida es un acto “per se” de reflexión desde varios ámbitos: el político y el social.
Basándome en simples hechos recordemos que el cabildo de Mérida de mayoría priista votó, por mayoría, la construcción de esta obra, sin mencionar costos claros, ni presentaron proyectos, bocetos y demás elementos arquitectónicos que nos dieran una convicción clara y certera de lo que se pretende hacer y por ende solucionar.
No se han presentado los estudios de la necesidad vial debidamente; no han presentado claramente las cifras: costos, impacto comercial; como tampoco la constructora podrá terminarlo en 84 días. Nuestro tipo de tierra no es viable para esas obras.
Al igual que el concierto de Shakira, se han llegado a extremos bizarros de falta de información o de información tergiverzada que sólo confunden y hacen sentir que el poder se utiliza para imponer y no para servir.
Una ciudad como la nuestra con tantas necesidades ¿Puede justificar un gasto no aclarado aún de un concierto a celebrarse en una zona que pareciera un basurero y que su simple preparación está costando casi lo mismo que el concierto? ¿Todos esos millones de pesos no tendrían mejor uso para la ciudadanía de las comisarias?
La sociedad está hablando, no es un movimiento partidista, el PAN desafortunadamente no tiene esa capacidad de convocatoria ni en Mérida ni en el interior del estado para provocar que jóvenes, señoras, hombres mayores se aposten a defender lo que creen correcto. Un gobierno de servicio escucha, dialoga, retrocede ante el mandato de la mayoría ciudadana, que es más que una mayoría del cabildo.
Un servidor público debe de oír a quien sirve y si el pueblo no desea algo, no puede ni debe ir en contra de quien lo eligió para servirlo.
Nunca una autoridad debe lanzar la fuerza pública contra sus ciudadanos, a menos de amenaza de violencia civil (lo cual no es el caso).
Si tan seguros están de la necesidad de la obra y de que es sólo un grupo del PAN, que se haga un referendo para saber los resultados acerca si debe darse o no la aprobación de la obra.
Inicio este post con una frase del gran líder latinoamericano Salvador Allende, donde no debemos tomar el termino revolución como armas y sangre, debemos pensar en la revolución de las ideas, de los movimientos cívicos, de la conciencia ciudadana.
No somos animales anclados mentalmente en ser amarrados a un árbol para que al crecer, con ponernos la soga en la pata o en el cuello ya sintamos que no podemos movernos; somos seres humanos libres constitucionalmente y quiero, deseo, asumo, imploro a todos los políticos de corazón político que salgan, rojos, amarillos, naranjas, azules o verdes a demostrar de que cuero salen más correas para este estado, que ya no puede más con esta situación, sepamos en realidad quienes son a los representan.
Jóvenes universitarios: “Quien no conoce la historia tiende a cometer los mismos errores”, Nantalaya.
Tú que buscas trabajo y no lo encuentras, tú que cada vez que subes a un camión eres maltratado y vejado por tu credencial de descuento, tú que crees que porque te dieron un hueso en estos años ya salvaste el resto de tu vida económica, tú que ves a tus exlíderes estudiantiles en cargos imposibles de detentar por su propia naturaleza.
Tú ciudadano que deseas ser libre, abraza la verdad como único valor ante esta problemática.
Y tengamos memoria, no olvidemos, a la hora de votar recordemos quienes nos han gobernado y de qué partido eran, que partido permitió que alguien que lo representa refrene al pueblo que dará su voto.



Fotos:Diario de Yucatán y Roberto Romero

viernes, junio 17, 2011

Para Miguel

Pocas veces tiene uno la oportunidad de estar cerca de seres humanos que, desde el mismo momento de nacer, brillan con una luz innata que se va tornando de diversos colores según ese ser va creciendo, aprendiendo y desarrollando capacidades personales, que lo distinguen entre los demás de una forma positiva.Padres, abuelos, familiares de sangre y del alma, amigos, fuimos constatando que cada etapa de esa persona en ciernes se iba logrando en total plenitud, con el tiempo, dedicación y armonía interna adecuados.Tuviste todo para ser un niño/adolescente engreído, difícil, rebelde, pero no, eso no estaba en tu naturaleza, en tu espíritu, en tu intimo yo. Por el contrario logras sembrar el cariño de quien se ha encontrado contigo pues siempre nos haces sentir importantes y logras transmitirnos paz. 

Tu comprensión de la vida que te tocó vivir, los sentimientos amables hacia todos los protagonistas de tu historia te definen como un ser maduro y asertivo, que no permitió que ninguna telaraña se interpusiera entre tu ser y hacer.Tu tranquila inteligencia me permite afirmar, que de las ocho inteligencias reconocidas tú las reúnes todas sin duda alguna, pero que sobre sale tu corazón, lleno de amor y compasión hacia todos aquellos que lo necesitamos.No creo que haya madre que no deseara tenerte como hijo, hermana como hermano, mujer como pareja.Te amo, con una profundidad sólo comparable con la admiración y la emoción del primer recuerdo compartido entre nosotros, el de una joven mujer junto a un pequeño de menos de dos años, rubio, de ojos claros que proyectaban limpieza de alma y alto interés de saber y compartir; educado, simpático y cariñoso, que al recibirme en su casa lo hizo como si me conociera de siempre, y que, ante las indicaciones precisas de su madre, fue más su interés en mi, que el riesgo y consecuencias ya advertidos, haciendo que el refresco de jamaica llegara a estar donde no debía; tu carita de susto te hizo más bello si acaso, y ese día supe que el amor no se compra, nace y crece como la rosa de El Principito.
Al leer tu discurso de graduación, me emocioné hasta las lagrimas, pues el hombre, el médico, transmitió un mensaje con palabras sabias para sus compañeros, les hablo de ser médicos de cuerpos y almas, eso mi querido Miguel no es fácil, especialmente por tu edad y tratándose de una profesión que cada día se deshumaniza más, como consecuencia de los tiempos actuales, y de los hombres y mujeres que viven de esa manera.Ese documento con tus letras debería ser tomado como una referencia obligada para las clases de ética de cualquier profesión, porque tu mensaje rebaza la deontología de una vocación determinada.
Fruto de muchos seres inteligentes y dedicados, algunos de ellos que desde el cielo te ven y sonríen, diciéndole a todos los que pasan por ahí: “Ese que habla es mi nieto”
Otros que gozan ver tu desarrollo día a día.
Felicito a quienes estarán en tus manos, bajo tu cuidado, pues no puede haber mayor dedicación académica, capacidad sensible e inteligencia aplicada en otro ser humano, simplemente por el hecho de escucharle sobre aquello que lo aqueja, ya sea del cuerpo o del alma.
Con toda mi admiración y cariño, sintiéndome afortunada de ser una pequeña parte de tu vida.

lunes, mayo 16, 2011

El Salitre III

Después de una noche reparadora en la que decidí ponerme en manos de la marea a esperar lo que la vida dispusiera, conocí al mecánico (Dn. Daniel) que finalmente había sido el elegido, el cual tenía buena apariencia y porte, acompañado, muy mexicanamente por sus ayudantes, quienes observaban todo, escuchaban todo y hasta sus pensamientos podían oírse con sus opiniones acerca del dialogo entre Don Daniel y una servidora.

La primera frase que se cruzó entre ambos fue: “¡Ay Seño! cuando todos dicen que su auto está cuidado, uno tiene que ser algo esquivo, pero de verdad que el suyo si lo está”, le respondí: “Entiendo, el auto es como los hijos, por feos o brutos que sean, son nuestros, y para una madre sólo por eso, y mientras no nos hayan abiertos los ojos con el resultado de sus acciones equivocas, seguimos creyendo que son bellos, inteligentes y ampliamente sociabilizables”.

Después de intercambiar información y constatando que mi vehículo es tan noble que sólo resistió hasta dejarnos en el hotel, pues ante la inspección ya no hubo reacción alguna, procedió a darme diagnostico y costos posibles, reconozco que su forma de expresarse más el hecho de que llevaba un cuaderno con precios y opciones, me dio tantita seguridad y algo de serenidad para no tener un colapso en el miringo, aceptando que la bomba de gasolina estaba dañada por probable suciedad acumulada y que fue absorbida por la llegada a la reserva del tanque.

La grúa se llevo mi carroza y yo procedí a ver el mar y sumergirme en él después de tantas horas de incierto destino.

La primera de las pruebas físicas fue el caminar por la arena para llegar al mar, pues han rellenado tanto, pero tanto la parte de la playa del hotel en cuestión, que me hundía como si estuviera caminando en pleno Polo Norte, jadeante llegue al hermoso mar Caribe y me introduje justo a las 2:50 pm, fijándome en quienes compartían ese espacio natural conmigo, lo cual no era difícil de observar pues el grupo era uniforme, 7 chiquillos nativos púberes, que por sus acciones y amplia colección de objetos insertados en una especie de espolón de piedra, era obvio que no estaban hospedados en el hotel y que se encontraban en plena campaña de recuperación de sus playas después de 500 años de arrebatadas.

Guarde suficiente distancia con esa tropa en la que se entre tejían unos con otros, quitándose las calzoneras y lanzándoselas entre sí (obvio que el dueño de la misma no tenía nada más en el cuerpo, ni vergüenza siquiera); poniéndose arena en la cara o pasando a ahogar al más cercano entre carcajadas histéricas y lanzamientos de agua por doquier. 

Mientras yo oía un pi.pi.piripipi.pi, y no detectaba que pudiera ser, hasta ver mi reloj, el cual había sido previamente llevado a consulta especializada para saber si podía caminar conmigo en el mar, ya no se diga sumergirme…..resultado: reloj muerto. 
Descanse en paz.

A lo lejos se veía un adulto varón de piel curtida y calzonera justo al límite de lo que es aceptable judicialmente, quien observaba con desinterés las fechorías de quienes parecían parte de su prole. 

Mi fiel escudero apareció, caminando algo perturbado cual es su costumbre, luciendo su ropa playera y sus lentes oscuros los que al no tener graduación, le dan un aspecto de alguien simplemente altivo, cuando en realidad es la falta de visión o más bien de can que lo guíe, asumo que por el espacio que yo ocupo en el mundo me fue distinguiendo y se acercó a gozar junto conmigo del mar, mientras yo le expresaba que estábamos rodeados de aprendices del “J.J.”, en eso nos encontrábamos cuando de repente sale de la zona roja (los puberestráficantes) un balón de voleibol, directo y una velocidad tal que no tuve tiempo de decir “agua va”, aporreándose el balón entre la oreja y la sien de mi acompañante, el balón se desinfló, yo arremetí contra la tropa loca y mi escudero quedó estático, ya después de hablarle y hablarle concluí: “O queda en estado catatónico perenne o se le acomoda aquello que tenia fuera de su lugar”. 
Hasta ahora, no actúa como antes, por lo cual creo que el más perjudicado fue el balón.


Saliendo del mar recibí las nuevas de mi diligente mecánico indicándome que había que cambiar completamente la bomba de gasolina, y que al bajar el tanque, el cual andaba algo flojo (eso creo que por los baches asiduos a los que es adicto mi piloto) se habían dado cuenta de que la gasolina estaba contaminada con AGUA, si mis queridos lectores AGUA, claro que había su basurita, pero recuerden dilectos lectores: gasolinera, zona hotelera, frente a Plaza Kukulcán; si usted lector / lectora queridos desean darle agua al sediento y ese sediento es su vehículo, favor de acudir sin demora a dicha gasolinera.


Costos de reparación: varios miles de pesos, tramitología necesaria para disposición de préstamo a tarjeta de crédito y ¡Listo! a cambiar lo requerido por piezas originales (ya con el chofer genérico es suficiente).


En ese punto recordé el termino de mi querido Dehesa: “ser salitroso” y me puse a meditar, ¿Seré una salitrosa?, o me voy a la visión católica: “Son pruebas que nos ponen para no declinar nuestra fe, porque admítelo pudo ser peor”; o verlo desde el lado medico: “Maestra para la depresión que ha tenido hace varios meses, el que no haya recaído es un gran avance”.


Pues será el sereno, pero me siento triunfadora de poder contar este tiempo de vacaciones con la mejor de las voluntades y ánimo; mi carroza lavada y encerada por manos locales en mi garaje y una deuda con Roberto Hernández a pagar a 18 meses con módicos intereses.


La reparación de mi vehiculo tuvo un precio, el que ustedes me lean no lo tiene.

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lunes, mayo 09, 2011

El Salitre II

Inesperadamente algunos de mis 9 lectores han quedado con un sabor de misterio con mi post anterior, como no pretendo dejarles más que fragancias y no sabores inciertos, proseguiré con el relato de mis vacaciones.

Pues bien, como les decía, tomamos camino hacía la joya del Caribe: Cancún, mi conductor designado y una servidora, proveídos de cuanto articulo pudimos determinar que fuera necesario para una sana y relajada diversión, iniciando por un USB con las 90 canciones de Joaquín Sabina más entrañables; Alejandra Guzmán; Juan Gabriel en versión original y versión Pandora; lo último de Ricky Martin; los clásicos de Mariah y Beyoncé.


En un momento dado, le indique al piloto: “Pongamos gasolina, me gusta salir con el tanque lleno”, “Pero Miss, está básicamente lleno, sólo le falta un octavo de tanque” respondió, poniendo cara de varón inteligente y yo me dije: “Mejor cedo, finalmente no debo de seguir costumbres añejas, aunque mi papá me enseño que mientras más lleno este el tanque, menos gasolina se gasta, además de que nunca lo dejo llegar a menos de medio, para que no se revuelva con la basura, pero, en fin…”


El escudero firme al volante y yo a mi Blackberry, brincando de Twiter a Facebook, pero eso si, no entró ni salió ninguna llamada hasta estar prácticamente a una hora de Cancún; ¿Cómo puede uno ir derrochando simpatía por las redes sociales y no puede en cambio hacer una llamada de auxilio, en caso necesario? Sépalo Slim, el caso es que me fui las horas muy entretenida por el camino, incluyendo las paradas imperantes del escudero para las necesidades más variopintas, entre ellas su café cappuccino (aún no acabo de definir desde cuando los yucatecos jóvenes y no tanto, se les vino la maña de la botellita plástica con agua en la mano, van con ella hasta el baño) pues ahora lo “cool” es tomar bombas de crema con chispas de todo, marinado hasta con galletas oreo, eso es ir, en estos tiempos, a tomar un café.

Yo, escribe y escribe en mi red social, y canta y canta, así me estaba hasta que al entrar a la zona hotelera vía aeropuerto, noto que el tanque de gasolina estaba prácticamente en reserva, cosa que mi carroza nunca había vivido, con voz entrecortada y asfixiante le dije al chofer, “¿Cómo que nos estamos quedando sin gasolina, que no?”, “Sep.”, fue la única respuesta; repliqué: “Entonces busquemos tu hotel primero y después le ponemos gasolina para ir a donde yo me quedaré”, lacónico: “Sep, está bien”.

No puedo dejar de comentar que el hotel al que llegamos finalmente para hospedaje del escudero, que según datos y fotografías en la Internet estaba frente al campo de golf Pok Ta Pok distaba mucho de ser lo que esperábamos, era algo así como una vecindad del Chavo del 8, entre casas habitadas, el hotel colindaba con una tienda de abarrotes al más puro estilo colonia “El Niño Bastonero” y una farmacia, la que no creo que venda medicinas licitas en la cantidad en que ha de vender otros servicios u productos. 
La neta que lo vi feo y le dije: “Mira si no te quieres quedar vamos a buscar otro", pero la conciencia de mi piloto creyó que quedándose ahí, en: "La boca del Averno", era un medio de espiar alguna culpa real o por venir, y dijo: “NO, aquí la puedo pasar”.


Todo esto al calor de las tres y media de la tarde en un día en que el sol decidió desprenderse endemoniadamente de sus rayos y que yo, cual bola de helado de coco del Colón sentía que me iba derritiendo y volviéndome leche de coco.

Finalmente salimos de ahí y nos dirigimos a una gasolinera situada frente a Plaza Kukulkán, bueno es decir más adelantito de ella, del otro lado de la avenida (¿Para qué tantos datos?…. ¡Ah! ya se sabrá)


Llenamos el tanque de Premium y yo pues palpitante, acalorada, un tanto estresada y con ganas de estar en mi casa dije: “Vámonos en pos de la playa y nuestros amigos”, llegamos por ellos, dejamos nuestro gran volumen de bienes y nos dirigimos a un restaurante, altamente recomendado denominado “Bovinos”, no me pregunten la calle o avenida, pues según esto Theodora y Dña. Lupis su madre, así como su sobrinita del D.F. venían pero re’ bien orientadas por la hermana mediana (Lunita), y como la madre es visitante asidua de la hija, ella nos dirigía a voz en cuello desde la parte trasera: 
“No importa m´hijo yo siempre me meto en sentido contrario aquí y no pasa nada” decía la sufrida madre a mi escudero sin saber lo que sus palabras podrían ocasionar, seguimos y seguimos, bache aquí, tope allá, hasta que observe que pasábamos por tercera vez en 15 minutos por el mismo anuncio de la presentación de Chayanne y de Luis Miguel a celebrarse.

En ese momento impuse mi jerarquía (como dueña del vehículo) y les dije: "Método infalible, paremos a un taxi y que nos lleve al sitio", malas caras, gruñidos de que estábamos a punto de atinar , más el taxi, en dos semáforos, tres toques de claxon y un bache nos dejo a la puerta del restaurante en menos de cinco minutos, junto al valet parking.

Yo pensé, por fin ¡Vacaciones! entramos al restaurante que es tipo espadas brasileñas, perooooooo que tiene una barra de buffet que: ¡Esa si es una barra de buffet! Cuanto jamón serrano, camarones al esto o al aquello, langostinos que uno pudiera agarrar y comer, eran suyos, al ver ese mar de posibilidades me fui al menú de sólo (¡¡¿Sólo?!!) barra, please. 

Comimos de todo, hasta de lo que no había y que inventamos, todo delicioso, felicidad que tuvo su nubarrón al momento de ingresar una familia del centro del país, del tipo de: “Este piso que piso, es mi piso”, conformado por un número indeterminado de infantes los que se apoderaron de tres tambores amazónicos que hay en la recepción del restaurante, y cual émulos de cualquier nativo de la zona mencionada empezaron a retumbar por todo el local. 

Es obvio el que no tenga que mencionar que los odié, más no sabía que ese sentimiento me iba a ocasionar una sensación desgarradora posterior, dentro del Ying Yang de la vida.

Superada la barra y los infantes tamborileros, salimos y nos fue entregada mi carroza procediendo a partir hacia el hotel de Theodora y familia, el camino ya lo sabíamos pues de tantas vueltas ya podíamos hasta ser candidatos de la zona, todo iba bien hasta que llegamos a la avenida Tulum, posterior a un bache en el que caímos y el coche, mi carroza real empieza a corcovear, a toser, a perder potencia….fuimos apagando opciones, primero el aire acondicionado (quien me conoce sabe que eso para mi es de primera necesidad) y nada….las luces intermitentes……y nada, la avenida Tulum en pleno jueves de pascua, llena de camiones y taxistas homicidas y kamikazes pitándonos y recordándonos nuestras raíces, nosotros con cara de angustia, ahora sí, el silencio era profundo, como que todos esperaban alguna reacción mía y yo, salvo sudar no sabía qué hacer……frenamos sin parar el motor, acelerábamos y nada….y dije: “Pos vámonos así, a ver hasta donde llegamos” y cual calandria nos fuimos hacia la avenida Kukulkán donde la sombra cobijo a mi carroza y pareciendo que Kukulkán descendió sobre ella, el coche fue revolucionando, y revolucionando, fuimos prendiendo cosas y seguía, llevándonos en estado de aparente plenitud hasta el hotel. ¡Fiu!

Bajo el techo del estacionamiento del hotel, descendimos y nos fuimos triunfadores a la habitación-suite, con la digestión en la garganta y todos sudados. Ahí nos esperaba la hermana de Theodora, Lunita, quien es un ser sumamente crédulo y bueno, y quien fue fiel oyente de nuestras aventuras, al término de lo narrado y siendo que ella habita en dicha ciudad, nos cuestionó: “¿Y, quedó así? ¿Funciona?”, entrándome un calor por todos los poros, ante la duda, procediendo madre e hija a recordar cuantos talleres automotrices conocían: “Que el de enfrente de tu casa, ese se ve un señor decente”, “Pero también esta aquel otro, si m´hija, el Chato, el que arregló aquello de tu auto”; “No mejor el otro, el güero ese que es medio raro pero que no cobra mucho”; a mí, mientras me subía la bilirrubina, el colesterol, el azúcar y por el contrario, me menguaba la paciencia por la ansiedad y propuse: “Determinemos uno y llamemosle a primera hora".

Procedí a reportarme a mi predio para avisar de mi arribo, cual sería mi sorpresa que mi mascota, mi Oliver querido, se había puesto mal durante el día y requería, aparentemente de una operación algo extraña en la oreja, resultado de una infección en el oído la cual no sabía que tenía.

Ya sólo busque una cama y me tiré pensando: 
                          "¡Caray si no me cayeron tan mal esos niños!"
Continuará

lunes, mayo 02, 2011

El Salitre

Este compuesto de elementos químicos es altamente conocido en nuestra zona, especialmente en la costa porque ocasiona, eventualmente la erosión de los metales lo mismo en barcos u objetos del hogar.

Así mismo, el siempre presente Germán Dehesa aplicó dicho apelativo a famoso político por la relación de casualidades negativas relacionadas con su persona en perjuicio de otras. De inicio, Dr. Salvador Nava Martínez, presidente municipal de San Luis Potosí en dos ocasiones, líder ciudadano, luchador por la democracia en México, quien llevaba largos años sufriendo una penosa enfermedad, aún así, nunca cejó en la lucha social.Postrado ya, el político realizo viaje exprofeso para visitar al Dr. Nava en su lecho, con el fin de darle ánimo y, de cierta manera, reconocer su larga y congruente vida de lucha. A los dos días el Dr. Nava quien había resistido largos embates de su enfermedad, descansó en paz.

A los pocos meses, en plenos Juegos Olímpicos de Sídney, Bernardo Segura, llega a la meta, festeja y arrollado por los emisarios de las televisoras, le zampan en la cabeza los audífonos para ser felicitado por el político, sin seguir el protocolo, donde los mandatarios felicitan a sus deportistas después de esperar la premiación; justo cuando ambos desgranaban hermosuras, viene el canijo juez y le saca tarjeta roja al caminante tenochca, el cual embelesado por la voz de su mandatario, no se da cuenta de que es descalificado y por tanto pierde la medalla.
De ahí, Dehesa lo apodó: “El Salitroso”.

Pues bien, después de profunda meditación he visualizado que en mis andares diarios soy, además de una persona declarada y aceptadamente floja profunda, favor de no confundir, soy floja disciplinada: pues hago todo al momento y en forma correcta para no tenerlo que hacer después, no tiro cosas, para no levantarlas, etc., que no es lo mismo que disciplinadamente floja; además soy travelfóbica.
Estos últimos días he confirmado que detesto viajar "per se", soy una viajera visual-televidente, National Geografic, Discovery Channel y los canales españoles, me han dado ilustración, mucho más amplia que las de muchos viajeros consuetudinarios.

Porque seamos claros, viajar lo que es viajar, Marco Polo y Cristóbal Colón, quienes iban descubriendo y prodigando sus aprendizajes, no como ahora que salimos en grandes grupos tipo mas barato por docena, cada quien con un saco lleno de Ipad, Ipod, cámara 10x con teleobjetivo, teléfono celular provisto de GPS y sabiendo a donde llegar, de donde partir, cuanto durar, que visitar, subir y bajar 434 escalones para ver a 6 metros una escultura, todo esto con un guía o compañeros ya experimentados que dirigen y indican cuando comer y cuando deshacerlo; hospedajes previa reservación, aunque lo reservado no coincida con lo ofrecido.

Y es que entre mi estado de “Dolce far Niente” perpetuo, eso de hacer maletas, definir que llevar, cuánto pesa la maleta, cuanta ropa llevar, para que quede espacio para el “shopping”, debido a las nuevas restricciones de las aerolíneas donde cada vez más nos limitan las valijas; quedándonos solamente el ya famoso método “yuca”: Si usted amable lector / lectora, ve subir a un avión que parte, por decir algo, de Malasia a Tonga, porque: “Un chino y un yucateco los encontrará a cualquier parte del mundo que uno vaya” -mi madre dixit- y surge en la cabina del avión una mujer con las manos y brazos llenos de bolsas de plástico o de papel, repletas y amarradas entre sí, mas dos cajitas, adicionalmente a su bolsa de mano, seguida de algún varón joven o ya entrado en años, con cara de profunda pena, cargando cual eunuco africano en plena selva, le aseguro que esos seres son yucatecos.


Si además ellos son miembros de alguna excursión, no solo será una prole completa con esas características, sino que además ya posesionados de su espacio conversaran de sus aventuras y de personas presentes o ausentes, a voz en cuello, tanto así, que uno puede ponerse al día sin haber vivido algún tiempo en Yucatán.

Todo eso es demasiado para mi letargo profundo, aunando que el viajar en avión es mas largo y cansado (dependiendo del destino y su distancia) que ir a pie; las carreteras son malas y caras; los niveles de población mexicana son elevados a la “N” potencia en las fechas vacacionales, porque estaremos en quiebra, pero se emplea cualquier recurso con tal de: “Salir a descansar, pues finalmente nos lo merecemos”.

Olvidándome de mi personalidad y mis propias limitaciones acerca de departir en medio de esa sobre población, acepté gustosa la amable invitación, que la querida progenitora de Theodora, fiel amiga mía, me extendió para pasar con su familia unos días en Cancún. 


Como hay que ser prudente, limite mi visita a un período paquetero, cuatro días y tres noches; transportación por carretera en mi carroza ampliamente cuidada y a la cual considero una extensión de mi misma, y tripulada por mi fiel escudero, el cual tiene el don de caer en cuanto bache nos encontremos y de no frenar en altos o pasos peatonales, pero eso sí, le encanta ir detrás de cuanta combi o camión encuentra, para ir realizando las mismas paradas que las de dichos vehículos públicos.

Llena de ilusiones, bloqueadores, ropa apropiada y considerando todas las eventualidades posibles en cuanto a casa, vestido, mascota, alimento, bienes para la visita y demás, procedimos a emprender el viaje a dicho polo turístico.
¿Y qué tiene que ver todo esto con el salitre?

¡Ah!, eso merece otro post.

miércoles, marzo 09, 2011

Testamento Reloaded

Con aquello de que los años pasan, y de que este espacio ha ido creciendo, algunos de mis nuevos lectores probablemente no tuvieron la oportunidad de leer un post que escribí hace ya algunos ayeres y que seis años después decidí que requería revivir y actualizarse, con unos afines por aquí y otros por allá.
Con la libertad que me brinda el ser dueña de este espacio se los vuelvo a proponer, si ya lo leyeron: delete; de lo contrario regalenle un poco de su tiempo.

Yo, mujer de clase media, aparentemente en mis cabales y absolutamente responsable del momento que me toca vivir... dejo todo mi agradecimiento a las fuerzas vivas, muy vivas, y avivadas, que me gobernaron y gobiernan, a todos los niveles del servicio público y desde los tres poderes de la nación, con total falta de respeto e idoneidad profesional.


A los poderosos hombres de negocios mexicanos, aristocráticos de la primera hora, les dejo un "Manual de Historia Mexicana" para que la relean, a ver dónde dice que en una república democrática alguien puede creerse superior a los demás por cuestiones de linaje y casta, sobre todo, siendo todos los mexicanos hijos de españoles e indígenas como cualquiera (y algunos árabes), en nombre de esa prosapia, con horrorosos latifundios (duopolios televisivos y monopolios de la telefonía), dignos del peor señor feudal del Medioevo en pleno siglo XXI, les pido dejar de bailar sobre el pobre, insultándolo con una caridad, que en el 90% de los casos es humillante e insuficiente.
A los panistas, panistas radicales y neopanistas, les dejo una brújula para que, al saber dónde está el sur y donde está el norte, sepan también definirse entre la izquierda y la derecha o el centro, en vez de ser alternativamente pseudo-centro demócratas, insípidos demócratas cristianos o gorilas conservadores. De paso se atrevan a asumir que no saben gobernar y aprendan, en lugar de estarse poniendo bajo la sombra de los amigos que los abrazan con la daga en la mano.
A los distinguidos camaradas de las izquierda mexicana les dejo un manual titulado "¿Qué es la clase obrera?" con prologo del Ing. Heberto Castillo (+), incluido un modelo para armar, a ver si así pueden explicarse qué les falto para lograr un desgraciado homologamiento de

ideales, plataforma, visión y misión para lograr que la clase trabajadora lograra entender algo de lo que pasa, ante la confusión de prédicas que iban desde el hermetismo y terquedad intelectual Lopezobradorista denostando la declaración de renovación del partido históricamente camaleónico tricolor(del que nacieron), invistiéndose ahora como grandes mártires del servicio público. Volviéndose un partido totalmente partido en pedacitos infames.
Por tanto y en congruencia a los inefables priistas, de todas las corrientes, les dejo un "Manual de la Contradicción Perpetua y Fanática", donde se explica como un movimiento popular y revolucionario que luchó contra el conservadorismo, puede llegar a ser un movimiento conservador que acusa de populistas a los que luchan contra los conservadores, y como se puede glorificar a Benito Juárez haciendo todo lo contrario de lo que hacia él.
Todo esto bajo la visión de ilustres personajes como: Roberto Madrazo alias "Stuart Little" (sus manos son exactas a las de ese personaje, ¿Que no?); Dulce María alias la "Jitomata Gigante", si ¡Esa de
rojooooooooo! La misma a la que no le salieron las cuentas de los votos nacionales en el 2000 y que ahora, olvidando sus ideales juveniles, se ha vuelto editorialista del periódico más radicalmente conservador desde el porfiriato; nuestra entrañable bohemia de la política, Dña. Beatriz Paredes (ex-todo) la que pide a gritos un baño y un cambio de imagen, pues ya parece retrato.
Estos, entre otros ilustres revolucionarios institucionalizados prefirieren (y esto debe ser único en el mundo) votar a los intereses de la derecha (nunca antes como en el tiempo reciente) o apoyar dictaduras populistas del pasado, es decir, viven en un péndulo ideológico discrecional, que no es lo mismo que discreto.
Al niño Verde le dejo un CD doble con canciones de José Alfredo Jiménez cantadas por Juan Gabriel.

A Dña. Josefina Vázquez Mota, ser humano singular, integro y disciplinado, le dejo el equivalente a un boleto de primera clase en línea aérea extranjera hacía Chihuahua (lugar de residencia familiar, a saber) para que recargue pilas, kilos y darle la oportunidad de dar un paso hacia un costado, antes de que la dejen loca tantos panistas oligofrénicos.
A la curia mexicana, especialmente la yucateca, que tenga menos cuerpo y mas espíritu.
A las generaciones venideras, es mi deseo que sepan que hubo una vez un país rico, grande, lleno de gente sensible, noble y buena al cual unos pocos iletrados, usurpadores de clase e inadaptados pero sumamente avivados hundieron, aparentemente, sin remedio.

Nota: Adaptación del texto original de Enrique Pinti, actor y critico argentino, denominado: Testamento.

viernes, febrero 04, 2011

Cuando dos almas se encuentran

Es difícil que como seres humanos falibles nos demos tiempo para escuchar al otro, capaces de no juzgar, simplemente escucharlo sintiendo lo que el otro siente y conmoverse con sus emociones.

Pocas muy pocas veces había vivido esa emoción dirigida hacia mí.
Todo surgió de forma espontánea, sin programa o cita previa, sencillamente el tiempo fue pasando y los corazones se fueron abriendo.
La sensibilidad fluye y no hay cuestionamientos, no hay verdaderos o falsos, se escucha y se le dice al otro con la mirada, con expresiones no verbales: “entiendo, te comprendo, puedes decirme, nada pasa, todo queda aquí y podrás seguir tu camino sin esa carga”.
Esa sensación de que el otro también se abre contigo, con la misma confianza y la misma emoción, logra un momento que marca vidas, ¿no es algo generoso escuchar y comprender? ¿Acaso no es verdad el que logramos una condición distinta al sabernos comprendidos?, cual Sísifo que deja de escalar permanentemente con la piedra en la espalda.
Si tan solo cada uno de nosotros nos convocáramos a compartir, así de simple, sin asegunes, con compasión, cada cierto tiempo con alguien, donde la libertad de expresión sea el centro del encuentro y la sensación de paz y alegría el final del mismo.
Cada uno de nosotros debe de procurar esos momentos, probablemente alguno pensará que no lo necesita, más debe reflexionar el que probablemente alguien lo necesite a él.
Dicen que distancia no es ausencia, lo he comprobado.
Juan Pablo II al despedirse de nosotros en su última visita nos dijo: “Me voy, pero no me voy; me voy, pero no me ausento; me voy pero de corazón me quedo”.
Gracias a quien insospechadamente nunca ha estado ausente, quien con una sorprendente y amable presencia inesperada, a cambio de un café imaginario, logró que yo dejara una de mis piedras en el lugar adecuado: el pasado.

domingo, enero 23, 2011

Los Hombres de mi vida

No se la causa aún de este fenómeno, si porque crecí en un medio con personas mayores a mi edad, lo que salvo las horas de colegio era lo que me rodeaba, o porque he ido a través del tiempo desarrollando, debido a mi historia personal, esta personalidad compleja para algunos, muy sencilla para otros, entretenida para mí, pero mis relaciones siempre han sido más proliferas con personas mayores o menores que yo, especialmente con el género masculino.
Recuerdo mis años de estudiante de preparatoria en donde por motivo de la creación de una revista interescolar conocí a muchos amigos del CUM, Modelo y Roger's Hall, los que perduraron algunos años después de desaparecida la revista, viniendo a casa a conversar por horas los sábados por la noche, nuestras charlas sobre política, cultura y cualquier cosa que saliera al paso eran francamente apasionadas y están presentes en mi.
En estos días que el calendario marcó la fecha de mi cumpleaños, el que hasta este año celebraba por 3 semanas –una antes de la fecha, la semana de la misma y una después- y que por caprichos del trabajo limitó en esta ocasión el festejo a un solo día, me vi confrontada a que esa celebración fuera algo que supliera plenamente la cantidad y que me llevó a comprender al fin, lo que es el tiempo de calidad.
Pensando y pensando como celebrarme, decidí reunir a aquellos varones que han estado por años en mi vida presentes, todos de diferentes edades, caracteres y visiones del mundo; todos ellos con un elemento en común, son buenos seres humanos, lo cual pareciera simple, pero que es muy difícil de encontrar especialmente el momento actual.
Me reuní con seis de ellos, tres no pudieron estar presentes.
Los seis festejantes se han ido conociendo al paso del tiempo por medio de una servidora y sin compartir más que reuniones esporádicas, al estar juntos me quedo observándolos porque forman un todo, una unidad la cual pareciera esculpida de manera perfecta.
Uno de ellos es el más callado, ermitaño, sensible, con grandes habilidades natas para la informática, algo tímido aunque su diablito interior eventualmente lo hacer cometer travesuras de las cuales he sido receptora en múltiples ocasiones.
Otro es alto y erguido, aunque tiende a parecer desgarbado en su caminar, es sociable, analítico, muy recto en su labor como profesional, une y a la vez no se calla nada de lo que quiere decir a quien se lo desee decir.
El tercero, no en importancia, es un caballero de esos que de tan caballerosos, eventualmente quisiera uno decirles “¡suéltate!”; académico reconocido, profesional respetado, amigo discreto y sereno.
Siguiendo, está el más nuevo el que como la mayoría de los otros es un exalumno mio, posee una inteligencia zagas envidiable, criterio asombroso, responsable en sus compromisos y una ironía en la que eventualmente, hay que repensar para darte cuenta de la ráfaga que lanzó.
Otro es el más cotidiano, pues comparte conmigo horas de trabajo y compañía, despistado, un tanto desfocalizado por la menor distracción pero de sensible inteligencia, desea a toda costa hacer las cosas tan bien, que se enreda en sus propios pensamientos; cariñoso, simpático hasta caricaturesco, levemente infantil, perfil sin el cual no podríamos –el y yo- correr tremendas aventuras, entablar diálogos sobre la observación de las personas que tienen la mala suerte de cruzar por nuestro campo visual cuando andamos de críticos sociales.
Me regalé estar unas horas con los hombres de mi vida, todos puntuales a la convivencia que de simple comida paso a casi cena. Pareciera que el tiempo no pasaba, reímos, hablamos, nos dijimos de cosas, nos preocupamos por los asuntos mutuos, en fin que compartimos mas allá del pan y el tiempo, compartimos nuestras vidas y sentimientos.
Nunca imagine que festejar mi nueva edad con los hombres que llenan mi día a día pudiera ser tan grato, placentero y trascendente.
De los tres ausentes, dos no estuvieron debido a la distancia.
Uno es mi Rey de Chocolate, un hombre de familia, bueno, servicial, trabajador, afectivo y afectuoso quien me acepto en su círculo y en su casa desde el primer minuto que nos conocimos y aunque estemos separados por miles de kilómetros, el sólo oír su voz por vía telefónica me hace llegar la sensación de su cariño paterno, me recuerda cuanto hemos aprendido juntos a escuchar.
El segundo se encontraba en la última parte del mundo que yo hubiera imaginado, haciendo lo menos propio que esperábamos, pero muy razonable finalmente por su trabajo; sin embargo compartí su gran genialidad e hilaridad, en los mensajes que intercambiamos. De él como de Benson and Hedges, todo ya está dicho en este espacio.
El tercero no sabe que es un hombre de mi vida, mas su esposa y yo tenemos un pacto de tiempo compartido muy razonable. 

Lo quiero por ser un hombre bueno, sensible, compartimos a Sabina, la pasión por el arte; al conversar con él siento la paz que ha adquirido a fuerza de creer en la vida, lo cual a mí me estimula a levantarme cuando me siento caer.
Soy una mujer de muchos hombres, que son y están cuando los he necesitado. 

No soy actriz, no soy una belleza, no guardo joyas ni fortuna algunas, más soy millonaria de tanto cariño que me rodea.