Y se nos fue...a su manera

Pareciera que el plan divino marca que estos tiempos sean de partidas, partidas de seres humanos quienes tenían aún mucho por dar.

Amy Winhouse es un alma que espero esté al fin en paz.
Su música y su enorme capacidad de composición y producción se han quedado limitadas a dos magníficos discos y en presentaciones personales extraordinarias, obvio, actuaciones de antes de caer en manos de personas podridas por dentro, que se servían de ella para lograr sus propias satisfacciones, envolviéndola y guiándola hacia ese submundo ennegrecido.
Si se leyera su biografía y se escucharan las entrevistas hechas a sus profesores –entrevistas del año 2006-2007- nos daríamos cuenta que era una joven valiosa, inteligente, rebelde, noble, afectiva, pero con una gran necesidad de pertenencia y afecto.
La agresividad que demostraba era reflejo de la necesidad interna de llenar espacios de ternura y amor, que no sabemos porque fueron abiertos.
No se sabe de las relaciones que haya tenido con sus padres de joven, que tanta unión y confianza se hayan tenido.
Pero lo que sí es evidente el que a cualquier novio que le demostrara cariño al extremo del control desmedido, ella se dejaba llevar hasta los niveles en donde se asegura ahora que gastaba más de $ 1, 600 US DLL diarios en droga, como todo, yo no estuve ahí, ni sabia cuanto efectivo tenía ni quien se lo daba, lo que sí sabemos es que vivía sola y que se le había contratado un guardaespaldas que iba por horas, cosa extraña para una persona de su problemática, quien debiera estar rodeada y acompañada las 24 horas del día.
Por mucho dolor y duelo que ahora se demuestre, sólo nos queda el ejemplo de un ser humano con cualidades extraordinarias, pero con zonas erróneas y necesidades de autovalía y afecto, que nada podía compensarlas, aparentemente.
Ni el dinero, ni los millones de discos vendidos, ni los premios, ni los fans por todo el mundo.
Ella no se sentía amada, porque tampoco ella se quería, necesitaba que la quisieran y de no conseguirlo se evadía de la realidad, de que uno debe de saberse amado por uno mismo para poder reconocer cuáles son nuestras cualidades y fortalezas, así como el área de oportunidad que podemos explorar.
Ese paso es el primordial, pues a una persona autodevaluada y deprimida ¿acaso podemos hacer algo por ella?
No, no podemos, nadie puede, solo los que nos sentimos en esa profunda tristeza y penumbra podemos sacudirnos y abrirnos a la luz de la autocomprensión.
Reconocer que somos lo que somos, todo lo bueno y todo lo que podemos mejorar y dejar de sentirnos tristes por cosas que están fuera de nuestro control.
Amy nos deja, lastimosamente, un gran ejemplo de autodevaluación, de falta de voluntad para luchar por uno mismo, por vivir su propia gloria, de honrar su vida.Dejo unas líneas de una de sus más famosas canciones:

I’m tryin to make me go to rehab, 
I said no, no, no
Yes I been black, but when I come back,
You wont know, know, know.
I don’t ever wanna drink again, 

I just, no,no,no, I just need a friend.
Im not gonna spend 10 weeks, 

Have everyone think im on the mend
It’s not just my pride, 

It’s just til these tears have dried.

Esta liga es a una de sus mas sentidas y bellas interpretaciones, no se la pierdan:

Espacios Vacios

“Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente”.
Facundo Cabral


Es difícil describir el estado que he denominado de orfandad intelectual. En 13 meses se me han adelantado tres de mis mejores amigos, de esos que sólo me aportaron, me hicieron reflexionar, sensibilizarme e indignarme; con ellos vi el mundo y, hasta logre entender encrucijadas y situaciones propias y ajenas.
Los grandes se van demasiado pronto, nunca es tiempo propicio para verlos partir; en junio del año pasado, se me fue Monsi, aun me encuentro tratando de responder la pregunta de Elena Poniatowska: 

¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi?


“Cuando un amigo se va
Queda un espacio vació
Que no lo puede llenar
La llegada de otro amigo.”

Cuando ese sentimiento aun apretaba mi alma, mi compañero de cada mañana, el encargado de que me saliera el sol dentro del pecho, aún en días lluviosos, el que me enseñó a que es válido ser como uno es, estar con quien uno quiere y leer y hacer cualquier actividad, siendo el único límite los derechos y la libertad de los demás.
Él, Germán Dehesa fue arrancado de la vida a la que él deseaba seguir perteneciendo, me acompañan ahora sus libros y decenas de artículos que por años leí en REFORMA, y que guarde cautelosamente, pues el día de su muerte, en un acto de luto, me di de baja en dicho periódico: “Ya no hay nada ahí de lo que yo necesito, mi unicornio azul ya se fue, se me perdió”.
Hace unas pocas fechas, el 9 de julio, en vía de regreso a su habitación 509 del hotel bonaerense en el cual vivió sus últimos treinta años, sólo, con sus libros, sus canciones y pensamientos, Facundo Cabral quien desde temprana edad me hizo entender que el mundo era muchísimo más variado de lo que yo entendía, fue abatido a plomo puro en la ciudad de Guatemala.
Para muchos, fue un trovador de canciones reflexivas y de frases provocadoras, quien en la época de los 70’s llegó a cobijarse a nuestro país dando la espalda a la dictadura argentina. Para aquellos jóvenes púberes que lo escuchábamos, en algún programa de televisión, pues sus discos siempre fueron no comerciales, no se conseguían, nos reto nuestras mentes y sentimientos: 

“Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella”.
Su propia historia marca la congruencia de su vida, el mismo relataba el abandono de su padre una noche antes de su nacimiento dejando a su madre y siete hermanos en la calle, pues el abuelo paterno expulso a la mujer con sus hijos. 

A los 9 años huyo del entorno familiar con el fin de llegar a la Casa Rosada (Casa de Gobierno en Argentina) ya que había oído que Perón, el presidente, daba trabajo a los desfavorecidos, tras cuatro meses de viaje y burlando toda vigilancia y protocolo logra llegar ante Perón y su esposa y conversó con ambos. 
En un reportaje en los años 90 confesó que Eva Perón en ese momento dijo: "Por fin alguien que pide trabajo y no limosna". Gracias a esta conversación, logró que su madre obtuviera empleo y el resto de la familia se trasladara a la ciudad de Tandil.
Fue un joven vagabundo y cayó en prisión donde, guiado por un sacerdote jesuita, aprendió a leer y escribir, poniéndolo en contacto con la literatura universal, lo impulsó a realizar sus estudios de educación primaria y secundaria en tan solo tres años. 

Un año antes de salir de la cárcel, Cabral escaparía de la prisión, aunque recibió aún ayuda del sacerdote. 
Gracias a un vagabundo, Cabral conoce la religión aunque siempre se declaro librepensador, sin pertenecer a iglesia alguna. Poco después, se iniciaría como músico y cantante en el medio artístico. Pierde a su esposa e hija en un accidente aéreo. 
Se estima que recorrió 159 países.
Padecía cáncer y ya casi invidente, él mismo se resumió en una nota:


"Fue mudo hasta los 9 años, analfabeto hasta los 14, enviudó trágicamente a los 40 y conoció a su padre a los 46. 

El más pagano de los predicadores cumple 70 años y repasa su vida desde la habitación de hotel que eligió como última morada"
Sus últimos conciertos fueron en Guatemala, en la ciudad el martes 5 de julio al termino del mismo expreso para despedirse lo siguiente: “ya le di las gracias a ustedes; las daré en Quetzaltenango, y después que sea lo que Dios quiera, porque Él sabe lo que hace”. 
El jueves 7 se presentó en el que sería su último concierto en la ciudad de Quetzaltenango, el cual cerró interpretando la canción No soy de aquí, ni soy de allá.
Con estas letras he tratado de honrar su vida y de resanar un poco mi nuevo espacio vacío, compartir contigo, lector, lectora amigos la historia de un hombre sencillo que supo despertar conciencias con suavidad, alegría de vivir y espiritualidad.

Para compartir:Un poco de humor por Facundo Cabral:


No estás deprimido, estas distraído:
http://www.youtube.com/watch?v=xDX4ijOesz0

Su primera canción, una canción de cuna, año 1954:

De la Depresión y la Represión

"Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica"
Salvador Allende
Desde hace semanas vivimos como sociedad un fenómeno de dictadura que solo podría creerse de forma kafkiana, pues algunos pensábamos que México y Yucatán ya había avanzado un tantito hacia la libertad y el orden debido, lamentablemente veo que no es así.
La construcción del paso deprimido ordenado por la alcaldesa de Mérida es un acto “per se” de reflexión desde varios ámbitos: el político y el social.
Basándome en simples hechos recordemos que el cabildo de Mérida de mayoría priista votó, por mayoría, la construcción de esta obra, sin mencionar costos claros, ni presentaron proyectos, bocetos y demás elementos arquitectónicos que nos dieran una convicción clara y certera de lo que se pretende hacer y por ende solucionar.
No se han presentado los estudios de la necesidad vial debidamente; no han presentado claramente las cifras: costos, impacto comercial; como tampoco la constructora podrá terminarlo en 84 días. Nuestro tipo de tierra no es viable para esas obras.
Al igual que el concierto de Shakira, se han llegado a extremos bizarros de falta de información o de información tergiverzada que sólo confunden y hacen sentir que el poder se utiliza para imponer y no para servir.
Una ciudad como la nuestra con tantas necesidades ¿Puede justificar un gasto no aclarado aún de un concierto a celebrarse en una zona que pareciera un basurero y que su simple preparación está costando casi lo mismo que el concierto? ¿Todos esos millones de pesos no tendrían mejor uso para la ciudadanía de las comisarias?
La sociedad está hablando, no es un movimiento partidista, el PAN desafortunadamente no tiene esa capacidad de convocatoria ni en Mérida ni en el interior del estado para provocar que jóvenes, señoras, hombres mayores se aposten a defender lo que creen correcto. Un gobierno de servicio escucha, dialoga, retrocede ante el mandato de la mayoría ciudadana, que es más que una mayoría del cabildo.
Un servidor público debe de oír a quien sirve y si el pueblo no desea algo, no puede ni debe ir en contra de quien lo eligió para servirlo.
Nunca una autoridad debe lanzar la fuerza pública contra sus ciudadanos, a menos de amenaza de violencia civil (lo cual no es el caso).
Si tan seguros están de la necesidad de la obra y de que es sólo un grupo del PAN, que se haga un referendo para saber los resultados acerca si debe darse o no la aprobación de la obra.
Inicio este post con una frase del gran líder latinoamericano Salvador Allende, donde no debemos tomar el termino revolución como armas y sangre, debemos pensar en la revolución de las ideas, de los movimientos cívicos, de la conciencia ciudadana.
No somos animales anclados mentalmente en ser amarrados a un árbol para que al crecer, con ponernos la soga en la pata o en el cuello ya sintamos que no podemos movernos; somos seres humanos libres constitucionalmente y quiero, deseo, asumo, imploro a todos los políticos de corazón político que salgan, rojos, amarillos, naranjas, azules o verdes a demostrar de que cuero salen más correas para este estado, que ya no puede más con esta situación, sepamos en realidad quienes son a los representan.
Jóvenes universitarios: “Quien no conoce la historia tiende a cometer los mismos errores”, Nantalaya.
Tú que buscas trabajo y no lo encuentras, tú que cada vez que subes a un camión eres maltratado y vejado por tu credencial de descuento, tú que crees que porque te dieron un hueso en estos años ya salvaste el resto de tu vida económica, tú que ves a tus exlíderes estudiantiles en cargos imposibles de detentar por su propia naturaleza.
Tú ciudadano que deseas ser libre, abraza la verdad como único valor ante esta problemática.
Y tengamos memoria, no olvidemos, a la hora de votar recordemos quienes nos han gobernado y de qué partido eran, que partido permitió que alguien que lo representa refrene al pueblo que dará su voto.



Fotos:Diario de Yucatán y Roberto Romero