miércoles, julio 29, 2009

Señor Presidente

Permítanme mis 9 lectores (los seguidores creo que siguieron a otro) escribir sobre algo bizarro.
Actualmente, y debe de ser por la edad, ando entre el luto por el Pop y el enrachamiento del: So what?
Al más puro rock gringo. ¿Por qué ando en ello? pues por la única respuesta posible, porque es mi actual “de por si”, lo rockera no es nuevo, más bien era tirando a rock and roll, pero como diría mi querido Alex Lora: “Las piedras rodando se encuentran y tu y yo algún día nos habremos de encontrar…” y buscando, busqué a Pink, cantante gringa que me trae el alma en vilo como Sabina, pero en inglés y sólo por dos canciones, una ya mencionada y la otra que lleva el titulo de este post: “Mr. President”, la cual les sugiero, pido, suplico buscar en youtube y escucharla.
Junto con eso sale a la luz esa gran carta que te obsequiara el gran mentor que tuviste, después de leer esa maravillosa obra literaria que escribió Carlos Castillo Peraza a su discípulo (discípulo el cual nos está resultando que copió en los exámenes, pues no pareciera que aprendió nada), “... no me queda mas”….como diría la canción, que escribirle a nuestro presidente.
Pero por delante indico que, por estas letras no piensen ni por un instante que el distinguido PRI (cada quien se distingue por lo que puede) sea una opción para mi, como tampoco lo son los demás, que por pura fiaca no pretendo ni teclear sus siglas, y mucho menos pertenezco o creo en grupo alguno de ínclitos empresarios venidos a salvadores de la patria.
Aclarado el punto, vuelvo al sujeto de este texto, Felipe presidente.
Querido Felipe, te sería tan sano revivir los momentos maravillosos que me imagino tuviste el privilegio de compartir con ese pecador promedio.
Retornar a tus raíces, donde la patria por sobre el partido y por sobre el poder; patria justa y equitativa, moldeada por ideales frescos, innovadores y con mucha fuerza de espíritu y de propósito.
Mira que no digo que tu lucha contra el narco no se vea, pero creo que México necesita más que eso, a veces sé que se hace lo que se puede y no lo que se debe, y que también nos perdemos en lo inmediato dejando atrás lo importante, y por sobre todo, que la infiltración de los “malosos” (Zedillo dixit) pareciera que está en todas partes, desde los más altos niveles sociales y políticos hasta los increíbles niveles de la curia católica (hasta ahora no se sabe de contacto alguno con las otras iglesias, por lo que concluyo que los narcos son todos católicos, apostólicos y romanos).
¿Donde está Josefina? Esa que nos quiso vender a petición tuya, una figura presidencial parecida a Napoleón, pero hasta con esa figura quedaste pequeño.
No has tenido pudor para sacrificar lo mejorcito de tu gabinete con tal de conquistar poder, del que careces por la rebatinga digna de cualquier comité priista venido a menos en que se ha vuelto ese partido, tu partido, que se encuentra en pleno paroxismo nacional.
Hombres y mujeres que vivieron, sudaron, que fueron lastimados en sus intereses y personas, que sirvieron para fundar lo que hoy están acabando a machetazos verbales.
Pero tu Felipe, eres el presidente de todos, no el jefe de tu partido, juraste dirigirnos, cuidarnos, cumplir y hacer cumplir las leyes, y te estas quedando como tu estatura física, corto.
¿Qué pensará Carlos Castillo de sus herederos políticos?
Quiero imaginarme que está en algún estado divino de esperanza, que le impide verlos matarse, morderse, despellejarse, mientras las fieras lo disfrutan.
Felipe, te pido que releas esa carta.
Que recuerdes quien te la escribió y lo que significaba para tí.
Por que te diré que la única razón de éste post, que sólo leerán algunos queridos alumnos y amigos míos, pero que espero sirva para que alguien reflexione, la única razón es finalmente, pedirte que seas el presidente que México necesita hoy, y no dentro de un rato o cuando la cosa se calme.


http://www.youtube.com/watch?v=yDsUScr5pAo&translated=1

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